R.C./C. N.
El Gobierno balear está negociando con el Ejecutivo una reducción del número de embarcaciones pesqueras de arrastre y cerco con base en Alicante que faenan en aguas de Ibiza y Formentera, según admitía la directora general de Pesca del Ejecutivo regional, Cristina Arbona, en unas declaraciones realizadas en su edición de ayer al Diario de Ibiza.
La pretensión del Gobierno de Francesc Antich fue rechazada ayer frontamente por los pescadores alicantinos. El presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Alicante, Francisco Llinares, no se extrañó de la propuesta por parte del sector balear "que lo está pidiendo desde el primer día", si bien sí mostró su inquietud porque el planteamiento viniera de la propia administración autonómica "porque en las reuniones que hemos tenido con el Gobierno central, las federaciones de cofradías de Alicanye y Baleares y los representantes de ambos gobiernos autonómicos no se ha planteado nada". Además, Llinares aseguró que para que se llegue a autorizar la medida "primero tendrán que sentarse a negociar con nosotros".
Cristina Arbona puso de manifiesto en sus declaraciones que tiene constancia de la preocupación que la presencia de pesqueros foráneos provoca entre los profesionales de las islas y explicó que actualmente hay 80 arrastreros censados en Alicante y que una treintena tienen permiso para faenar semanalmente en las islas. De éstas, entre 17 y 20 embarcaciones son las que normalmente acuden a aguas baleares para trabajar.
Estas cifras fueron parcialmente confirmadas por el representante de los pescadores alicantinos, que eleva el número de embarcaciones que semanalmente faenan en Baleares a "entre veinte y veinticino". de éstas, la mayoría tiene base en el puerto de La Vila y, en menor medida, en el de Santa Pola.
La Dirección General de Pesca de Baleares, agregó su responsable, pretende limitar también de treinta a veinte el número de barcos que tienen permiso para trabajar en las islas cada semana. Como algunas de estas embarcaciones "ya tienen el permiso caducado", según Arbona, el Gobierno de las Islas ha pedido al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural que no se renueven estas concesiones, con lo que el número de arrastreros descendería.
De esta petición, sin embargo, los pescadores alicantinos "no tenemos noticias, ni notificación oficial", insiste Llinares, quien añade que "vamos a ver con nuestra Dirección General de Pesca cuál es la situación y qué podemos hacer".
Esta circunstancia puede convertirse en un nuevo episodio de los puntuales "conflictos" que a lo largo del tiempo surgen entre las flotas de Baleares y de la provincia. La limitación del número de amarres para los pesqueros alicantinos en el puerto ibicenco de San Antonio hace seis años, en pleno mes de agosto, fue otro de los capítulos polémicos en la relación entre ambas flotas.
Una orden recurrida para limitar una hora de pesca al día
Otro de los capítulos del "conflicto" pesquero entre Baleares y Alicante es que el Gobierno de Antich ha logrado una orden por la que se reduce en una hora diaria (de 12 a 13) el tiempo permitido a los barcos alicantinos para faenar en sus aguas. El presidente de las cofradías provinciales, Francisco Llinares, aseguró que la orden "no es efectiva porque no ha entrado en vigor y porque la Conselleria de Agricultura y Pesca de la Generalitat la ha recurrido". Además, el sector alicantino ha reclamado una contrapartida a esta restricción, que pasa por más flexibilidad en las horas de "desplamiento", "ya que perdemos horas de pesca en la navegación de la Península a Baleares", dijo Francisco Llinares.