EFE. MADRID
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, advirtió ayer de que, dada la magnitud e intensidad de la crisis financiera mundial, hay que estar preparados para emplear más recursos públicos en reestructurar entidades de pequeño o mediano tamaño. Dos días después de la intervención de Caja Castilla-La Mancha, Fernández Ordóñez reconoció así que, a pesar de la solidez del sistema financiero español, la crisis producirá una reducción del negocio y el sistema verá reducido el número de entidades que lo componen.
Las declaraciones del gobernador del Banco de España contrastan con las realizadas el pasado domingo por el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, en las que aseguró que, en estos momentos, no hay otras entidades financieras en las mismas circunstancias que caja manchega.
Ordónez abogó, en cualquier caso, por que el coste de la reestructuración de las entidades que la necesiten sea el mínimo posible para las arcas públicas y porque los esfuerzos principales se centren en el sector privado.
En su opinión, las ayudas a entidades no deben hacerse mediante recapitalizaciones generalizadas, sino otorgarse a entidades concretas a condición de que acometan una reestructuración y se destituya a los directivos que gestionaron los riesgos de forma imprudente.
También insistió en que la estrategia de utilizar el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para ayudar al rescate de las entidades financieras que lo necesiten "no ha fracasado", aunque "no haya funcionado" en el caso de la Caja de Castilla-La Mancha, por lo que consideró que habrá que intentar usar esta vía en otros procesos.
"Este va a ser un proceso difícil y complejo" y sería muy deseable que todos "uniéramos esfuerzos en beneficio de la economía española", dijo Fernández Ordóñez, quien añadió que el éxito de la reestructuración del sistema financiero que se avecina dependerá "del grado de consenso" que alcancen los agentes sociales y las fuerzas políticas.
En este sentido, pidió a los políticos que actúen con "contención" en el seno de las cajas de ahorro, ya que las disputas que se han generado en estas entidades, tanto en la Caja Castilla-La Mancha, "como en otras entidades", en alusión a Caja Madrid -a la que no citó-, están dificultando, en su opinión, "la solución de los temas" y pueden costar dinero a los contribuyentes.
Las cuotas de la CAM superan por primera vez su valor inicial
Las cuotas participativas de Caja Mediterráneo superaron ayer por primera vez su valor inicial, al cerrar la cotización en 5,90 euros por acción, siete céntimos mñás que cuando salieron al mercado en julio de 2008. El indice intradía llegó a situarse en 6,15 euros.
La subida de cotización de la CAM coincide con el repunte de los mercados tras el batacazo del día anterior a causa de la banca. La bolsa española subió el 2,81 por ciento y recuperó el nivel de 7.800 puntos -marzo acaba con una subida del 2,55 por ciento-, animada por el alza de los bancos tras la caída de la víspera y el avance de los mercados internacionales. El principal indicador de la bolsa española, el Ibex-35, avanzó 213,90 puntos, el 2,81 por ciento, la séptima mayor subida del año, hasta 7.815 puntos. Las pérdidas anuales se reducen al 15,02 por ciento.
La bolsa española empezó la sesión con ganancias, animada por la subida de las plazas europeas e ignorante de la caída del 3,3 por ciento de Wall Street el día anterior. Con un alza del 1 por ciento el mercado rebotaba tras el descenso de la víspera, el 4,12 por ciento, el tercero mayor del ejercicio, forzado por el retroceso de la banca. El aumento del paro en Alemania en marzo 34.000 personas, hasta 3,58 millones, una décima más, con lo que la tasa se sitúa en el 8,6 por ciento impidió que la bolsa pudiera rebasar la cota de 7.700 puntos. Las pérdidas de 28.000 millones de euros de Fortis tampoco ayudaban.