EFE
El ejecutivo helvético aseguró que simplificará los procesos de intercambio de información en caso de sospechas fundamentadas y concretas.
Esta modificación de la regulación permitirá ampliar el intercambio de información con otros países "en determinados casos".
Asimismo, el Consejo Federal anunció que está dispuesto a revisar los acuerdos de doble imposición.
No obstante, el gobierno suizo dejó muy claro que el secreto bancario continúa existiendo, y que la adaptación a los estándares de la OCDE en materia administrativa no modifica las reglas para los contribuyentes domiciliados en Suiza.
La decisión del gobierno suizo se enmarca en la intención del G-20 -que se reunirá en Londres el 2 de abril próximo- de incluir en una "lista negra" a los países considerados paraísos fiscales y a los que no colaboran con los miembros de la OCDE en la lucha contra la evasión y el fraude fiscal.
Las normas de la OCDE contemplan el intercambio de informaciones a petición de las autoridades fiscales de los países para llevar a cabo investigaciones específicas sobre personas sospechosas de fraude fiscal.