R. CARRIZOSA
La cuenta atrás ya ha comenzado para la planta de Altadis en Alicante, que la tabaquera Imperial Tobacco prevé cerrar a finales de este año dentro de un amplio plan de reestructuración. La compañía comenzó a principios de año a trasvasar producción de la factoría alicantina a la de Logroño, que en 2010 será la única que mantenga la fabricación del grupo británico en España.
Fuentes de la multinacional confirmaron ayer que la producción de tabaco negro "se ha reducido ligeramente desde principios de año" y la previsión es mantener "de forma progresiva" el trasvase de fabricación de tabaco negro de la planta de Las Atalayas a la de Logroño.
De hecho, en La Rioja ya se empaquetan cajetillas de "Ducados negro", una de las marcas más emblemáticas que Altadis producía en Alicante. Esta absorción productiva se ha realizado, después de probar maquinaria "que estaba parada" de la factoría de Logroño y "homologarla" a la fabricación de tabaco negro, según coincidían ayer fuentes de Imperial Tobacco y del comité de empresa.
Este hecho, unido a la presentación el pasado miércoles del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) ante Trabajo -con el acuerdo de los sindicatos- ha supuesto para los 329 trabajadores de la fábrica alicantina "el final de la crónica de una muerte anunciada", se lamentaban ayer algunos empleados, quienes matizaban, no osbtante, que "nos hemos ido preparando y cuando se ha sabido el contenido del ERE hemos dicho "ya ha sucedido"".
Una vez que la "sentencia" de cierre y la negociación sobre las condiciones de los despidos (prejubilaciones o traslados) se han cumplido, "ahora viene lo peor", aseguraba el presidente del comité de empresa, Ángel de Francisco, refiriéndose a los 99 trabajadores "trasladables" a otros centros de Altadis en España al no alcanzar la edad de 51 años, que se ha fijado para las prejubilaciones. "Ahora viene lo peor", reiteraba, "porque los afectados tienen que decidir si quedarse en Alicante sin empleo o trasladarse". Entre ese centenar de trabajadores que podrían trasladarse, más de la mitad son jóvenes de entre 24 y 35 años, "con hipotecas, hijos y parejas con empleo fijo en Alicante", añadía De Francisco. Pero también hay un grupo importante de afectados de entre 40 y 50 años, "con muchas ataduras en Alicante", insistía otro empleado, refiriéndose también a las familias y a que en algunos casos son operarios que han llegado a la fábrica de Alicante trasladados de otras de Altadis en España. En junio se sabrá cuántos trabajadores deciden irse a Logroño o Santander "y en julio comenzarán a salir ya los primeros de la fábrica, bien como prejubilados o como trasladados", según el presidente del comité.
La compañía reiteró ayer que sigue abierta su colaboración con el Ayuntamiento para "buscar una solución de futuro" para el centro alicantino.
"¿Se podían haber conseguido más mejoras?"
La pregunta que asalta a trabajadores de la planta y al propio presidente del comité de empresa, Ángel de Francisco, es "si se podían haber conseguido más cosas" en el ERE. Los primeros se lamentan que no se haya podido rebajar hasta los 50 años la edad de prejubilación o aumentar los porcentajes de las bajas indemnizadas, aunque entienden que la negociación "era global" de varias fábricas.