R. CARRIZOSA
Más de un millar de trabajadores (dos mil, según los sindicatos UGT y CC OO y 1.200, según la Policía) se concentraron ayer pasada la una de la tarde a las puertas de la patronal alicantina Coepa para protestar por los despidos que se están registrando y el alto nivel de paro, así como para exigir más empleo, mayor protección social y nuevas estrategias empresariales que aumenten la productividad. La marcha de ayer -que discurrió por las calles más céntricas de la capital y tuvo una primera parada ante el Servicio Valenciano de Empleo (Servef) de la calle San Juan Bosco- es la primera de las movilizaciones previstas antes de la manifestación del 31 de enero que se celebrará en las capitales de las tres provincias de la Comunidad.
"Tenemos más de 350.000 razones con nombres y apellidos, que son los parados de la Comunidad, para salir a la calle a manifestarnos". Con esta contundente aseveración justificaba el secretario general de CC OO-PV, Joan Sifre, la movilización de ayer y la del día 31. Tanto Sifre como Rafael Recuendo, su homólogo en UGT-PV, criticaron duramente al Consell y al Gobierno central por no haber consensuado los planes económicos anticrisis. Pero especialmente, la diana estaba puesta en el Consell, "que no ha tenido la delicadeza de tratar las medidas con los sindicatos", subrayó Recuenco. Por su parte, Sifre añadió que algunas medidas son "discutibles y deberían haber sido discutidas".
Ambos representantes sindicales coincidieron en instar al Gobierno de Camps a agilizar los acuerdos del Pacto Valenciano por el Crecimiento y el Empleo (Pavace II). Entre las "más efectivas" destacan la atención a las necesidades educativas para los niños entre 0 a 3 años y las de la Ley de Dependencia "que crearían empleo y significarían nuevas infraestructuras". Un cambio en el modelo productivo, "hasta ahora basado en la construcción" e impulsar "un verdadero plan para la industria" son sus reivindicaciones prioritarias, ademas de pedir al Conselll "más vigilancia" con las regulaciones de empleo.
Desvíos del tráfico
La marcha desde el Servef a Coepa discurrió en un paradógico silencio para ser una manifestacion sindical. Tampoco se registraron graves problemas de tráfico en Alfonso El Sabio, pese a ser una "hora punta" (13.00 horas), ya que se desvió la circulación desde Luceros por General Marvá. Los alicantinos que transitaban por la calle preguntaban el motivo de la protesta. Pero muchos al leer las pancartas, apoyaban la marcha. Josefa, que salía del mercado, aseguraba "que tenían que protestar todas las semanas. Tengo un hijo con 25 años en paro, que le vence en marzo, y no encuentra trabajo en ningún sitio. Y menos mal que no se metió en un piso".
Las consignas en defensa del empleo arreciaron ante la sede de Coepa, donde se registraron momentos de confusión y de cierto nerviosismo al confluir el final de la marcha con una estrecha calle del Teatro por donde circulaban autobuses, furgonetas y turismos. Los sindicatos resolvieron la situación cortando el tráfico y los agentes desviándolo por calles adyacentes para evitar incidentes. El vicepresidente quinto de Coepa y presidente de Cepyme, Juan José Sellés, recibió a los secretarios de UGT y CC OO en l´Alacantí, Óscar Llopis y Consuelo Navarro, respectivamente, a quienes dijo que "se hará lo posible para que la crisis no se convierta en un drama social".