R. CARRIZOSA
Las regulaciones de empleo se triplicaron el pasado año en la provincia por el impacto de la crisis, especialmente la de la construcción, cuyas empresas han pasado de presentar cinco expedientes en 2007 a 51 el pasado año, según el balance estadístico de la Generalitat Valenciana, facilitado por CC OO. En el conjunto provincial, en 2008 fueron 354 las compañías que se acogieron a esta vía y 3.736 los trabajadores afectados que tuvieron que inscribirse en las listas del paro.
La brusca caída de la demanda y la restricción crediticia han llevado a muchas empresas provinciales a sufrir graves dificultades económicas en los últimos meses. Tanto, que 354 se vieron obligadas a recurrir a esta fórmula para mantenerse en el mercado y no cerrar sus puertas. Esta cifra se triplica con respecto a las 111 que regularon empleo en 2007 y representa 207 más que los expedientes presentados en 2006. No obstante, sólo el 16,6% de estas regulaciones significaron una extinción de contrato, mientras que el resto supone reducciones o suspensiones temporales de empleo.
Al igual que el número de expedientes, el de trabajadores afectados también se ve triplicado al pasar de los 1.120 de hace dos años a los 3.736 del último ejercicio.
La industria, más "curtida" en sufrir los vaivenes de los mercados, sobre todo de los exteriores y la competencia internacional, es la que lidera, un año más, las estadísticas. Las empresas de este sector han pasado de presentar 77 expedientes en 2007, que afectaron a 820 trabajadores, a los 237 de 2008, que representaron la extinción o suspensión temporal de 2.887 puestos de trabajo. De los principales subsectores manufactureros, la Conselleria de Empleo aprobó el pasado año la regulación de 469 empleos de 39 empresas alicantinas del textil y de 342 de un centenar de industrias del calzado.
Por su parte, en la actividad de servicios fueron 64 las compañías que recurrieron a esta fórmula, un 123% más que en 2007 y 465 los trabajadores afectados. No obstante, el sector que mayor incremento experimentó es el de la construcción. El frenazo en seco de su actividad llevó a 51 inmobiliarias a regular 375 puestos de trabajo, cifras que disparan el crecimiento, si se tiene en cuenta que en 2007 el número de constructoras que presentaron expedientes fue sólo de cinco y el de empleados que perdieron su trabajo de forma definitiva o temporal no llegó al centenar (73).
CC OO considera que estos datos sólo reflejan "la gravedad de la situación y el deterioro del tejido empresarial en esta provincia", ya que el balance es muy negativo para todos los sectores o subsectores provinciales. El sindicato añade que "la realidad demuestra la grave crisis económica que no se soluciona con las medidas coyunturales aprobadas por el Consell recientemente", según un comunicado. La organización sindical también califica de "irresponsabilidad" que ante la actual coyuntura, el "Gobierno de Camps no desarrolle los acuerdos contemplados en el Pavace II" y considera justificada la manifestación del 31 de enero en defensa del empleo y la protección social.