E.P./EFE MADRID. VALENCIA
El grupo inmobiliario Tremón, que solicitó el pasado viernes el segundo mayor concurso voluntario de acreedores de una constructora en España después de Martinsa Fadesa, soporta una deuda de unos 1.000 millones de euros de euros con un conjunto de 16 entidades financieras. Banco Popular, Bancaja y Banco Pastor son con las que el grupo tiene contraída una mayor deuda, de 200, 95 y 95 millones, respectivamente, según fuentes de la compañía. Caja Mediterráneo CAM también se encuentra enre las entidades acreedoras, con 75 millones en total.
En la lista figuran, asimismo, La Caixa y Caja Castilla-La Mancha, con 80 millones, CajaSur (58 millones), Caixa Galicia (47 millones), Cajamar (40 millones), Caixa Catalunya (37 millones) y el Banco Sabadell (31 millones). Completan el sindicato de bancos financiadores del grupo BBVA y Caja Madrid, con 30 millones de euros, cada uno; Caja Cantabria, con 20 millones, Caja España (16 millones) y Caja Sol, con 15 millones. Las mismas fuentes de Tremón indicaron que el grupo inmobiliario y hotelero, propiedad de su presidente, Hilario Rodríguez Elías, se ha visto en la necesidad de solicitar la antigua suspensión de pagos al no poder cerrar el viernes un acuerdo de refinanciación con los bancos.
La solicitud de concurso afecta a la matriz (Grupo Tremón SA), a PR Hoteles y Alojamientos (la sociedad propietaria de los hoteles) y a Altating Servicios Inmobiliarios (promotora). El juez titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid, Antonio Martínez, será el encargado de tramitar el concurso de acreedores de la empresa, según confirmaron fuentes del juzgado. Las mismas fuentes oficiales de Tremón indicaron que la solicitud de concurso no ha afectado a la actividad de la compañía. Además, garantizaron que no supone dejar "colgado" a ningún cliente y que "de momento" no tendrá repercusión alguna en su plantilla, que actualmente suma unos 600 trabajadores.
En cuanto a los empleados, explicaron que las tres sociedades afectadas por el concurso emplean a unos 50 trabajadores, para los que no está previsto ajuste alguno, y que el grueso del personal está empleado en la gestión de los trece hoteles que gestionan (diez de ellos en propiedad). De igual forma, indicaron que tampoco cuenta con problemas de impagos a proveedores y subcontratistas, puesto que el grueso de su deuda está contraída con entidades bancarias. No obstante, subcontratistas de una de las filiales del grupo denunciaron a Europa Press que llevan desde el pasado mes de mayo intentando cobrar. En cuanto a los activos del grupo, a cierre del pasado año presentaba un valor de 3.542 millones de euros, si bien la compañía admite que actualmente sería inferior por la devaluación que están registrando los activos inmobiliarios.
El grupo Tremón se ve abocado a la suspensión de pagos apenas un año después de intentar salir a bolsa en dos ocasiones, en los meses de junio y noviembre de 2007, y tener finalmente que abandonar el proyecto.
Impacto menor de la suspensión en las cajas autonómicas
Fuentes de Caja Mediterráneo (CAM) aseguraron ayer que la deuda de Tremón afectada por el concurso de acreedores -antigua suspensión de pagos- es sólo de 43 millones, aunque la total del grupo se eleva a 75. Por su parte Bancaja, también rebaja a 38,5 millones el adeudo de tres sociedades de la inmobiliaria por el concurso, aunque el global del grupo constructor asciende a 95. Además, Bancaja explicó que el 93,5% de los 38,5 millones afectados cuenta con garantía hipotecaria y el resto con garantía prendaria y personal. Las cantidades "están clasificadas como de dudoso cobro, por lo que estaban ya dotadas". El 96% de la deuda total también cuenta con garantía hipotecaria y el 4% restante posee garantía prendaria y personal.