JORGE FAURÓ
Directivos del grupo inmobiliario Riviera Invest, encausados por un presunto delito de apropiación indebida del dinero de cientos de inversores, reconocieron ante la Policía que antes de suspender pagos, y de modo habitual, la empresa extendía pagarés sin fondos a sus acreedores a pesar de estar inscrita en el registro oficial de morosos (el Registro de Aceptaciones e Impagados, RAI).
La Brigada de Delincuencia Económica y Fiscal detuvo el pasado día 10 a seis directivos del grupo inmobiliario alicantino Riviera Invest, incluido su presidente, Roch Tabarot, y su consejero delegado, Francisco Fernández, cuando estaban a punto de coger un vuelo a Marruecos. La Audiencia Nacional, que ordenó prisión con fianza para los dos ejecutivos mencionados, les atribuye un presunto delito de apropiación indebida y el desvío a Marruecos de siete millones de euros entregados por sus inversores para la construcción de una residencia de estudiantes en San Vicente y un complejo de lujo pata la tercera edad. Los afectados por la suspensión de pagos del grupo, más de 2.400 entre acreedores y proveedores, elevan el presunto delito a la categoría de estafa y calculan que el dinero "evaporado" supera los 70 millones de euros.
Según la declaración policial de los detenidos, a la que ha tenido acceso este periódico, la emisión de pagarés sin fondos se convirtió en habitual en los meses anteriores a la suspensión de pagos. El director general de Riviera, Francisco Javier M.C., confesó a los policías que después de que la sociedad fuera incluida en el RAI se continuaron extendiendo pagarés sin fondos a los proveedores. Los gestores de la empresa "tenían la expectativa y la percepción de que se vendería a grandes inversores porque asistieron a la Feria Inmobiliaria de Cannes y presentaron varios proyectos con la intención de que fueran adquiridos por fondos de inversión internacionales".
El directivo, uno de los cuatro que quedaron en libertad, reconoció que los pagarés sin fondos (y no avales bancarios ejecutables) se extendieron también para devolver dinero anticipado por los clientes, a quienes dejaron de pagar en abril por el alquiler de los apartamentos que habían adquirido. Francisco Javier M.C atribuye a Tabarot la "orden" de entregar pagarés sin posibilidad de cobro en lugar de avales.
En la declaración del consejero delegado, Francisco Fernández, también se alude a los pagarés, aunque no puede determinar a cuántos clientes se entregaron.
Los inversores entregaban a Riviera la mitad de la cantidad pactada por la adquisición de apartamentos. El resto corría por cuenta de los adquirientes a través de hipotecas. Los directivos reconocieron a la Policía que la empresa no canceló muchas de esas hipotecas porque "los clientes querían recuperar el IVA antes de que acabara el año 2007". Sin apenas fondos, "teníamos intención de cancelarlas, pero nos pilló el toro", declaró Fernández. A partir del día 1, cuatro entidades bancarias comenzarán a ejecutar las hipotecas sobre los propietarios de los inmuebles.
Riviera Invest escrituró durante el primer semestre de 2007 las dos primeras fases del complejo Ulyss de San Vicente por 10,7 millones de euros y recibió anticipos de clientes por 19,3 millones. La cifra de ventas total debía ascender a 100,3 millones de euros. Tabarot declaró al juez Grande-Marlaska que sólo siete millones se habían desviado a otro proyecto de grupo en Marruecos. Por tanto, ¿dónde está el resto del dinero hasta completar los 100 millones previstos si no se pagaron ni a constructores ni hipotecas ni a proveedores?
Según el director general, "los gastos generales eran desproporcionados a la actividad y el dinero se destinó a las inversiones en Granada, Villajoyosa, El Albir y Marruecos". La sede de Riviera en Madrid, en la calle de José Abascal, costaba cerca de 60.000 euros mensuales.
LA CLAVE
Ulyss se queda sin luz
Más de 300 estudiantes del campus de San Vicente residentes en el complejo Ulyss, gestionado por el grupo Riviera, se quedaron ayer sin suministro eléctrico. La suspensión de pagos de la sociedad el pasado julio comienza a pasar factura a las propiedades de la empresa. Iberdrola había avisado de que cortaría el suministro si no se abonaban los recibos pendientes. Coincidiendo con el inicio del curso, Ulyss se quedó a oscuras y generó la inquietud entre el colectivo estudiantil. La situación puede restablecerse en las próximas horas, dado que el juzgado de lo mercantil ha nombrado dos administradores en el concurso de acreedores de la empresa.