R. CARRIZOSA
Cerca de dos mil empresas de la construcción han tenido que cesar en su actividad en lo que va de año debido al fuerte ajuste inmobiliario que sufre el sector, circunstancia a la que se ha añadido el factor externo de la restricción de los créditos por parte de la crisis financiera. Las dificultades económicas y los problemas de inactividad que vienen soportando estas constructoras han dejado sin empleo a más de 10.700 trabajadores.
En el primer mes de 2008, el que ha sido durante los últimos años el motor económico provincial tenía operativas 11.728 constructoras -de distinto tamaño- que daban empleo a 72.820 trabajadores, según los datos facilitados por la Federación de la Construcción Alicantina (Fecia). Sin embargo, nueve meses después el censo empresarial se ha visto sensiblemente reducido hasta las 9.837 constructoras, cifra que se sitúa ligeramente por encima de las 9.505 registradas en 2002.
La masa laboral, por su parte, ha perdido más de 10.700 trabajadores, al pasar de los 72.820 de primeros de año a los actuales 62.093.
En los periodos de mayor auge inmobiliario, el sector alicantino llegó a tener ocupadas a 72.972 personas (2005) y hasta 73.788 (2006). Ahora, los trabajadores "expulsados" del mercado laboral por la crisis han agrandado las listas del desempleo provincial.
No obstante, las cifras actuales de empresas y mano de obra superan a las de hace nueve años. En 1999, la construcción alicantina apenas contaba con 6.361 compañías activas y con 34.318 empleados. El "boom" es el que ha ido ampliando el tamaño del sector.
La duda actual es si este censo sufrirá un drástico recorte tras el ajuste y se volverá a las dimensiones de hace una década o si el desarrollismo registrado años atrás permitirá al sector mantener un tamaño superior a los de los 90 con empresas saneadas y fortalecidas.
"Difícil y complicado"
En estos momentos nadie se atreve a hacer un pronóstico. El presidente de la patronal Fecia, Ramón Jerez, admite que el periodo actual y el inmediatamente posterior "es muy difícil y complicado". Al igual que el resto de actvidades productivas, la construcción considera que el atasco se encuentra en las restricciones de los créditos por parte de las entidades financieras, situación que tiene maniatadas a las empresas. Para Jerez, la última medida anunciada por el Gobierno de financiar a las promotoras a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para fomentar el alquiler, "debería de haberlo hecho con la banca para que tenga liquidez y salga adelante". En paralelo, el presidente de los constructores cree que las medidas previstas en el Pavace II para este sector también deben concretarse con financiación.
La única postura factible ante la coyuntura actual es "mantenerse en un compás de espera". Jerez asegura que entre las constructoras "hay interés en no cerrar" y que tienen expectativas "con las viviendas de VPO y arriesgar. Pero para ello se necesita que la Administración haga concesiones a las instituciones de crédito porque si no, los compradores tampoco podrán acceder a los préstamos", reiteró.
Para el dirigente empresarial "es necesario que en la actual situación todos arrimemos el hombro para salir adelante". Pese a los nubarrones, Jerez también recuerda que "hemos salido de otras crisis profundas (89-93) con tipos de interés del 16%".
SINDICATOS
Temor a más expedientes
de regulación
Los sindicatos temen que, una vez finalizado el periodo vacacional, muchas empresas del sector recurran a las regulaciones de empleo, bien de carácter temporal o de extinción de contratos para sortear la crisis. En este mismo mes podrían presentarse tres expedientes de empresas de la provincia que afectarían a unos 150 trabajadores, según los datos que maneja el sindicato CC OO. El responsable de la Federación de la Construcción y la Madera en l´Alacantí-Les Marines, José Manuel Pérez, cree que el número de trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo entre final de año y los primeros meses del próximo aumentará, hasta duplicarse, con respecto a la cifra de los que ahora están en marcha. Pero también asegura que hay más despidos, al margen de las regulaciones, "porque cuando ahora vamos a las empresas vemos que las plantillas se han reducido, pero no sabemos cómo se han producido los despidos".