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Segura apuntó, sin embargo, que es necesaria una mayor flexibilidad en la contratación de personal "en un corto espacio de tiempo" para que la iniciativa se pueda desarrollar en el plazo previsto.
El nuevo organismo, que nacerá bajo las siglas CNSF (Comisión Nacional de Servicios Financieros) se creará para la supervisión de los mercados bursátiles y estará en marcha en un par de años, según declaró Segura. Integrará funciones de la CNMV, que se ocupa de la supervisión de mercados, y del Banco de España, que se encarga de la solvencia.
Segura resaltó que "la carga más sustantiva" del cambio respecto al modelo actual recae sobre la CNMV, que ha de absorver dos grandes unidades de reclamaciones y la supervisión de conducta del área de seguros y fondos de pensiones.
El principal objetivo por el que se crea este nuevo organismo es dotar de mejoras en la supervisión a los mercados españoles, por lo que se ha acelerado su implantación debido a los tiempos de crisis actuales, que exigen una mayor y más segura regulación del mercado.
MÁS PERSONAL
Para la puesta en marcha de esta iniciativa con garantías de éxito "resulta preciso, como mínimo, un régimen de contratación flexible que permita reclutar un volumen apreciable de personal cualificado en un corto espacio de tiempo", resaltó Molina.
Se prevé que la contratación de trabajadores se realice con suficiente antelación para que el nuevo personal pueda ser formado previamente en sus nuevas tareas, según explicó Segura.
Por otro lado, al actual vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Carlos Arenillas, podría sustituírle el consejero de la CNMV Fernando Restoy, según la propuesta del Consejo de Ministros, hecha pública por el Ministerio de Economía. No obstante, el presidente, Julio Segura, renovará su cargo a partir de octubre.