R. C.
La "guerra" entre la federación del metal (Fempa) y Coepa continúa, más enconada, si cabe. A la reprobación e invitación de la junta directiva de la patronal para que la sectorial metalúrgica abanone la confederación del pasado martes, el comité ejecutivo de Fempa respondió ayer rechazando las acusaciones de "acoso" y "hostilidad permanente" y mostrándose firme en que "no vamos a salir de Coepa", confirmó ayer el presidente de Fempa, Guillermo Moreno. Además, el dirigente empresarial aseguró que, pese a las críticas recibidas, "mi federación siempre ha estado abierta a solucionar los problemas con Coepa, pero en las reuniones mantenidas, Modesto Crespo -presidente de Coepa- siempre ha condicionado una resolución satisfactoria a su readmisión en Fempa". Y ésta, de momento, "no se va a producir en la actual situación". Para Moreno, el último episodio de esta guerra "evidencia la actitud de Crespo de anteponer los intereses personales a los de la confederación".
El origen del largo enfrentamiento entre ambas organizaciones proviene de la expulsión de Crespo de la federación metalúrgica, circunstancia que le permitió integrarse más de pleno en la cúpula de la patronal hasta el día de hoy en que es presidente.
El comité de Fempa considera que la actitud de Coepa ha sido "una agresión", además de que el asunto de la reprobación en la reunión cúpula de la patronal "fue por sorpresa porque no estaba en el orden del día", según Moreno. El presidente de Fempa se mostró, además, "muy extrañado de que se planteara la reprobación de Fempa y la invitación a que salga de la patronal porque la semana siguiente yo tenía prevista una reunión con Crespo para acercar posturas". De llegar a celebrarse esta reunión, éste sería el tercer presidente de Fempa que intenta limar diferencias y sellar la paz mientras Crespo dirige Coepa. La crisis se inició cuando Emilio Garijo era presidente, después siguió con José Tomás -que tuvo que dimitir por ser cuestionado por su comité en una reunión en la que él estaba ausente- y ahora la intención de sellar la paz con Coepa es de Guillermo Moreno. "Me gustaría que se solucionase y que mi presidente, porque es mi presidente, estuviera el día que inauguremos el nuevo centro", añadió.