EFE. MADRID
El descenso de los precios del petróleo ha dado un respiro a la inflación española, cuya tasa ha bajado cuatro décimas hasta el 4,9% en agosto, mes en el que también ayudaron las rebajas estivales. El abaratamiento del crudo explica la mayor parte de la menor inflación, 3,5 de las cuatro décimas, según los cálculos del Ministerio de Economía, que atribuye a las rebajas la media décima restante.
En la Comunidad, el IPC bajó en agosto un 0,2%, el mismo porcentaje que en el conjunto de España, con lo que la inflación acumulada se sitúa en el 2,3%, y la tasa interanual en el 4,8%. Por provincias, los precios cayeron tres décimas en Castellón y dos en Alicante y Valencia.
El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, dijo ayer que si el petróleo se mantiene a precios razonables, la inflación podría situarse a final de año por debajo del 4%, si bien advirtió de que esto son "hipótesis de trabajo y deseos". En agosto, los precios de consumo descendieron dos décimas respecto a julio, gracias a la bajada de los precios de los carburantes, que hicieron disminuir los del transporte un 2,3%, mientras que las rebajas siguieron ayudando, como lo muestra la caída del 0,7% del vestido y del calzado. El abaratamiento de los carburantes permitió asimismo la bajada de los precios relacionados con la vivienda, que fue del 0,3%.
Aunque el IPC bajó en agosto, la inflación subyacente -que excluye del índice general los precios de los carburantes y los alimentos frescos-, aumentó tres décimas, dejando la tasa interanual en el 3,5%, la misma que la de julio.
El sindicato CC OO insistió en culpar a las empresas de utilizar la subida de los precios para mantener "beneficios excesivos" y UGT advirtió de que, pese a la ligera bajada de la inflación, el diferencial con la zona euro sigue siendo elevado y perjudica tanto a la competitividad de las empresas como a la capacidad de compra de los ciudadanos. Del lado empresarial, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) mostró su esperanza de que la inflación siga una senda de suave desaceleración y de que se acerque a la inflación subyacente.