Los fabricantes y las industrias auxiliares del automóvil no son los únicos perjudicados por la drástica caída de ventas sostenida a lo largo de 2008 -Ford Almussafes acaba de anunciar un despido temporal para 1.300 trabajadores durante tres meses-, ya que su crisis impacta de lleno en la red de comercialización de este producto de consumo, clave en el desarrollo del PIB de la Comunidad Valenciana. El presidente del Grupo Palma y consejero de la Federación de concesionarios de automóviles de España (Faconauto), Manuel Palma, da por seguro que las firmas de la autonomía perderán hasta 2.000 empleados en los próximos meses.