EFE
Esta presunta estafa afecta a entre 600 y un millar de personas de Alicante, Murcia, Málaga y Granada, después de que la promotora construyera apartamentos y los vendiera a particulares con el compromiso de alquilarlos a estudiantes y jubilados y dar unos beneficios de entre el 6 y el 7 por ciento para los propietarios de los apartamentos, pero estos sólo los cobraron al principio.
En declaraciones a Efe, uno de los afectados, Enrique Behem, ha explicado que en septiembre de 2006 se enteró por un anuncio en la prensa que se vendían unos pisos-estudios universitarios y que la promotora garantizaba una rentabilidad del 6 por ciento.
"Decidí adquirir un estudio con ellos creyendo que en el futuro sería un negocio bastante bueno", ha comentado.
Según este afectado, las condiciones de la inversión eran muy favorables ya que él compraba el piso y Riviera Coast Invest pasaba a gestionarlo durante diez años y le ingresaba una cantidad de dinero mensual por este concepto, que en su caso era de 171 euros.
"La propiedad siempre era tuya porque eran escrituras independientes", ha continuado antes de señalar que cobró la mensualidad entre septiembre de 2007 hasta marzo de 2008, cuando comenzaron los problemas.
"En abril dejamos de percibir y en mayo tampoco lo hicimos, por lo que me personé en la empresa y, al preguntarles qué ocurría, un señor me dijo que, según la coyuntura económica, ahora tienen problemas y que ellos también están afectados por los bancos, aunque estaban viendo cómo encontrar la solución por otro sitio", ha relatado.
Este comprador tiene ahora el "miedo" de que, si no se nombra un administrador judicial u otro agente que se haga cargo de las viviendas, no pueda disponer de la vivienda durante esos años a pesar de estar pagando la propiedad.
Otro afectado, Rafael Bello, ha comentado que tiene problemas con la propiedad del inmueble que ha comprado a Riviera Cost Invest ya que pagó la totalidad de la inversión a la mercantil (90.000 euros) con el compromiso de que quedara libre de cargas, pero la promotora no canceló la hipoteca bancaria.
Por lo tanto, pese a haber pagado la totalidad de la vivienda, "el dueño legítimo es el banco acreedor", que "tiene todos los derechos sobre el bien embargado".