JOSÉ LUIS ZARAGOZÁ
El director de Fabricación de Ford España, Antonio S. Adés, tuvo ayer una agitada jornada en la factoría de Almussafes para intentar justificar ante los sindicatos, proveedores y su equipo de técnicos e ingenieros la necesidad de acometer en este último trimestre del año un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal para 1.300 trabajadores dada la pérdida del volumen de ventas del 25% durante 2008. La medida supondrá un importante ahorro en costes laborales a la multinacional del automóvil, ya que en caso de que la Generalitat de el visto bueno el INEM abonará hasta el 70% de los salarios. Además, la empresa no quiere complementar el 100% de las nóminas del turno de noche que pretende suprimir, aunque eso debe negociarlo con las centrales sindicales.
El Servicio Público de Empleo Estatal tendrá que desembolsar alrededor de 3,5 millones de euros, unas retribuciones que se sitúan en un mínimo por empleado de 635 euros y un máximo de 1.337 euros/mes, en función de la cualificación . Además de ese coste, la compañía estadounidense ahorra las correspondientes cotizaciones a la Seguridad Social del personal (28% de los pagos), que también abonará el INEM. Sin duda, el recurso del ERE por "circunstancias de la producción" representa un importante recorte de gastos para firma del óvalo.
Los sindicatos calificaron ayer de mero trámite el arranque del periodo de consulta del expediente de regulación de empleo. El portavoz del sindicato mayoritario, UGT, Gonzalo Pino, insiste en que la presentación del listado de trabajadores, unos cinco mil, puede indicar no se circunscriba al turno de noche. Y pedirá al Consell que obligue a a empresa a complementar los salarios hasta cobrar el 100% de las nóminas durante la vigencia del ERE. Sin embargo, la dirección ha entregado a sus empleados un comunicado donde anuncia que la producción de automóviles prevista hasta final de año (1.050 por día) "puede fabricarse en dos turnos" y que habrá "un excedente temporal equivalente a un turno" de trabajo de los tres existentes. En circunstancias normales pocos temen aceptar un paro técnico que permite cobrar la mayor parte del salario sin ir a trabajar, porque saben que se reincorporará al trabajo. Pero en épocas de crisis existe gran preocupación sobre el día después del expediente. Los trabajadores de la compañía lamentan la mala planificación en el lanzamiento del nuevo Fiesta.