AGENCIAS. MADRID
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, anunció ayer que el Gobierno limitará en 2009 los contratos a extranjeros en origen, asgurando que "se aproximarán al punto cero". El ministro señaló que "no parece razonable que en un mercado como el español, con 2,5 millones de desempleados, sigamos recurriendo a la contratación en origen".
Corbacho añadió que ya se han producido enormes reducciones en este tipo de contratación. El ministro realizó estas declaraciones tras celebrarse la reunión de la mesa de diálogo social donde, según UGT, no se trató ese asunto. "El próximo año no voy a llevar al Consejo de Ministros un catálogo tan generoso y amplio de contratación en origen", avanzó el titular de Trabajo, quien explicó que, a su juicio, "las personas que se tengan que contratar en la economía española" deberán contratarse de entre "los 2,5 millones de desempleados que registra España". No obstante, Corbacho apuntó que tendrá en cuenta como excepciones las contrataciones especializadas o aquellas establecidas por el cumplimiento de los convenios internacionales que tenga suscritos o pueda suscribir España en un futuro. Esta noticia no sentaba bien a las asociaciones de inmigrantes, que manifestaron su "temor" ante la posibilidad de que este recorte incremente los flujos de inmigración ilegal.
Por otro lado, el ministro reconoció ayer que "es posible" que el Inem entre en déficit por el mayor gasto que está efectuando para pagar las prestaciones por desempleo ante el alza del paro, pero insistió en que la protección está garantizada y que ningún trabajador que cotice va a perder este derecho.
Celestino Corbacho señaló que si el Inem, ahora con superávit, agota su presupuesto y entra en situación deficitaria, el Estado se encargaría de garantizar el cobro del paro a los cotizantes que se queden en el desempleo. "Es un derecho que está garantizado y no se va a cuestionar", subrayó el ministro, que afirmó que, aunque no es partidario de políticas deficitarias, el Gobierno no piensa discutir por "una o dos décimas" de déficit cuando se trata de proteger a los desempleados. "Por suerte, hemos ido construyendo un sistema de protección social que permite que nadie quede a su suerte", enfatizó. Corbacho admitió que los próximos meses van a ser "duros y ciertamente complejos", pero recordó que se espera una mejoría de la situación económica a partir del segundo semestre de 2009.
LA CLAVE
Cómo "reciclar" a los trabajadores de la construcción
La última de las prioridades citadas por Corbacho y a la que, según dijo, le está instando mucho el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene que ver con la necesidad de buscar fórmulas que permitan a los parados de la construcción, sector donde "se está cebando el desempleo", reciclarse y trabajar en otras actividades. La razón es que muchas de las personas que hasta ahora estaban empleadas en este sector no volverán a él cuando se recupere la economía, ya que la construcción no seguirá al mismo ritmo que en el pasado y no podrá concentrar el 14% del empleo, como había hecho hasta que llegó el parón. "Por eso hay que ver cómo reciclamos a estas personas", apuntó Corbacho. El Gobierno ya trabaja en un plan para presentárselo a los agentes sociales en el que precisamente se pretende reformular los programas de empleo existentes para que al menos 100.000 desempleados puedan ser contratados para realizar actividades de interés colectivo, como recuperación de espacios naturales o prestación de servicios sociales. Esta iniciativa ya ha generado alguna crítica.