EFE
Con esta autorización, la española ya ha superado todos los trámites necesarios para hacerse con Energy East, en una operación valorada en 6.400 millones de euros, aunque ahora deberá decidir si acepta las condiciones impuestas por el regulador neoyorquino.
"No es un acuerdo perfecto, puede no ser un gran acuerdo, pero sí es un buen acuerdo", aseguró en sus conclusiones finales Maureen Harris, una de las cinco integrantes de la comisión y la que hasta ahora se había mostrado más reticente a dar el visto bueno a la operación.
Al final de la reunión de hoy, Harris aseguró que no se siente "cómoda jugando con el dinero de los demás" y que los entre 275 y 300 millones de dólares que la compañía tendría que revertir en sus clientes en concepto de reparto de beneficios obtenidos con la compra son "dinero real" que no se debe dejar perder.
Añadió que todas las partes que han participado en la valoración de la operación se han mostrado a favor, aunque algunas hayan considerado necesario incluir condiciones, y destacó la "buena reputación de Iberdrola".
"Ahora espero que cumpla con esa reputación y que ofrezca la creación de empleo e inversiones que ha anunciado", apuntó Harris, quien se comprometió a "supervisar personalmente" en los próximos "tres o cuatro años" que le quedan en su cargo que Iberdrola no concentra más