N. IGLESIAS
La actividad comercial comienza a padecer los peores síntomas de la crisis. El descenso de las ventas, tanto en el comercio al por mayor como al por menor, ha situado al sector como el segundo de la provincia que mayor número de indemnizaciones ha recibido por parte del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) para hacer frente a los problemas económicos que azotan a las empresas.
Los últimos datos, relativos al segundo trimestre del año, sitúan en 1.279.333 euros las ayudas recibidas por el sector comercial, cifra sólo superada por la industria manufacturera que continúa encabezando la mayor necesidad de prestaciones con un total de 5.366.648 euros.
Las cifras aportadas por el organismo estatal, que vela por el cobro de salarios pendientes o las indemnizaciones de los trabajadores afectados por las dificultades de sus empresas, evidencian, además, que el comercio ha desbancado a uno de los sectores más tocados por la crisis como es la construcción.
Si en el primer trimestre del año el sector del ladrillo se perfilaba como el segundo de la provincia con mayor cuantía de ayudas (873.000 euros), la actividad recorta ligeramente la inyección económica recibida del Gobierno en el segundo periodo y cede el testigo al comercio que ha aumentado en 406.300 euros su volumen de ayudas.
El impacto provocado por la caída de ventas del sector del automóvil figura como uno de los principales lastres que han llevado a la actividad comercial a situarse en posiciones de alarma, según los últimos datos del Fogasa. La Federación de Asociaciones de concesionarios de la Automoción (Faconauto) ya advertía de la situación de inestabilidad y auguraba mayores recortes en las plantillas, cerca de 15.000 trabajadores en toda España, este año.
En el sector comercial han sido 62 las mercantiles de la provincia que han entrado en la lista de beneficiarias de las ayudas impulsadas por el Ministerio de Trabajo y 179 los trabajadores que han recibido cobertura estatal. La industria de las manufacturas, por su parte, aportó 731 trabajadores de un total de 150 compañías. Asimismo, en el conjunto de la provincia, el Fogasa ha abonado cerca ocho millones de euros entre los 1.254 empleados afectados por los desequilibrios padecidos por el sector empresarial en el segundo trimestre.
Fuentes del sindicato CC OO en la provincia incidieron ayer en que la radiografía actual constata la "caída" que está experimentando el consumo, ya que tras una "época de alegría y bonanza económica la actividad está padeciendo los efectos de la crisis". Una situación a la que, según sostienen, se suma el efecto dominó generado por la construcción que "salpica a otras áreas comerciales" y que reclama "alternativas" para frenar la pérdida de empleo.
Del mismo modo, los sindicatos advierten de la necesidad de intensificar los esfuerzos "en las inspecciones" realizadas a las empresas de la provincia para "detectar a aquellas mercantiles que se aprovechan del contexto de crisis".
Según comenta el responsable de comunicación de CC OO, Salvador Roig se da el hecho de que muchas sociedades que cierran "vuelven a abrir negocios en otros lugares, bajo nombres distintos, pero los salarios los paga el Fondo de Garantía Social".
Caídas de hasta un 7% en las operaciones
La Federación Alicantina de Comercio de la Pequeña y Mediana Empresa (Facpyme) confirmó ayer la pérdida de dinamismo a la que están haciendo frente los negocios provinciales. El secretario general del colectivo, Francisco Rovira, subrayó que pese a que todavía no cuentan con datos definitivos, la tendencia que marcan las ventas hace prever que "se cerrará el año con descensos superiores al 7%, que podrían llegar al 12% en algunos sectores". En el conjunto de España, la Confederación Española de Comercio (CEC), corroboraba estos datos al anunciar que la campaña primavera-verano concluirá con una caída del 5% debido principalmente a la influencia en el consumidor de los "mensajes de desconfianza" que se están lanzando sobre la economía.