J.CUENCA/R.C./AGENCIAS
Bancaja tiene concedidos a la inmobiliaria Martinsa Fadesa, que ayer presentó formalmente la solicitud de concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos), un total de 280 millones de euros en créditos, lo que convierte a esta entidad en la quinta acreedora de la empresa presidida por Fernando Martín tras La Caixa y Caja Madrid, cada una con mil millones, el Banco Popular (400) y Caixa Catalunya (300). Por detrás figuran otras cuarenta entidades, entre las cuales se encuentra, con una cantidad inferior a los cien millones, Caja Mediterráneo (CAM). Fuentes de esta entidad aseguraron ayer que el riesgo en esta operación "está controlado y bien garantizado". Al igual que el resto de entidades afectadas realizará las consiguientes provisiones de fondos para cubrir el riesgo de la deuda.
Fuentes oficiales de Bancaja indicaron que en los 280 millones afectados se incluyen tanto la parte correspondiente del sindicado como otros préstamos concedidos a la inmobiliaria para diversas operaciones de compra de suelo. Las mismas fuentes precisaron que la citada cifra no supone ningún quebranto para la caja, ya que representa sólo un 4% del riesgo total. Además, la entidad realizará en los próximos días las correspondientes provisiones para dotar esa morosidad. Al margen de la financiación, la suspensión de pagos de Martinsa ha tenido un efecto colateral y es la pérdida de valor de la participación de Bancaja en la empresa, que llega al 5,9%.
En total son 45 las entidades financieras que participan en el crédito sindicado de 4.000 millones suscrito con la inmobiliaria y que habría sido la salvación de ésta si no fuera por la negativa del Instituto de Crédito Oficial (ICO) a concederle un préstamo de 150 millones para su internacionalización.
Martinsa Fadesa presentó a última hora de la mañana de ayer en el Juzgado de lo Mercantil de A Coruña, donde tiene su domicilio social, el concurso voluntario de acreedores -considerado ya el más importante de la historia de las suspensiones de pagos en España-. La inmobiliaria se ha visto abocada a esta situación para "garantizar la continuidad de su proyecto empresarial". La compañía cuenta, según sus datos, con un patrimonio inmobiliario valorado en unos 14.800 millones de euros y actualmente soporta una deuda de 5.100 millones.
Las entidades bancarias ya han comenzado a mover ficha y ayer Caja Madrid confirmó que ha realizado una provisión de 250 millones para cubrir el riesgo de impago del préstamo de 1.000 millones concedido a Martinsa, mientras el Banco Popular dotó una provisión de 100 millones en el primer semestre con carácter cautelar por el mismo motivo. La Caixa ha provisionado 192 millones por la deuda de más 700 millones.
A pesar de la situación, la compañía presidida por Fernando Martín confía en poder continuar con su actividad, aunque esos planes podrían frustrarse por las dificultades que encontrará para vender parte del patrimonio. La inmobiliaria cuenta con una cartera de 12.578 viviendas prevendidas y pendientes de ejecutar y entregar según datos de cierre del primer trimestre del año, los últimos disponibles, registrados en la CNMV. Esta cartera de preventas de viviendas equivalía a un importe de 2.060 millones, volumen un 8,8% inferior al registrado al cierre del mismo trimestre de 2007.
Asimismo, y según el informe de resultados remitido por la inmobiliaria al supervisor del mercado, a la conclusión de marzo la compañía contaba con una cartera de suelo de 28,67 millones de metros cuadrados de terreno.
De ellos, un 43% son suelos preurbanizables, otro 29% urbanizables, y el 28% restante suelos finalistas y de obra en curso. Además, el 41% del total está localizado fuera de España.
El presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), José Manuel Galindo, no descartó que pudiera darse "algún otro caso" como el de Martinsa Fadesa, afirmó en declaraciones a la Cadena Ser. Por eso, pidió al Ejecutivo que potencie la creación de riqueza y empleo en el sector inmobiliario, ya que, a juicio de Galindo, puede "arrastrar" a otros sectores. Igualmente, la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE) quiere reunirse con el Ejecutivo y la banca para buscar soluciones al problema.
Paralelamente, el G-14, grupo que aúna a las principales inmobiliarias pidió al Gobierno medidas que reactiven el crédito. Precisamente, Fernando Martín, presidente y primer accionista de Martinsa Fadesa, ha puesto a disposición del G-14 el cargo de presidente que ejerce en este grupo. Colonial, Chamartín, Fadesa, Metrovacesa, Nozar, Rayet, Realia, Restaura, Reyal Urbis, Vallehermoso, Renta Corporación, Hercesa y Parquesol constituyeron en octubre del pasado año este grupo, al que bautizaron G-14 Inmobiliarias por la Excelencia, con el fin de desarrollar "acuerdos y medidas que redunden en defensa de su actividad", ante la crisis que entonces comenzaba a aflorar en el sector.
Desde el lado de los consumidores, la asociación FACUA recomendó a quienes han dado una señal para la compra de una vivienda que reclamen a la empresa información sobre las entidades financieras que avalan las cantidades entregadas.
Regulación de 234 empleos
La constructora presentó ayer ante la autoridad laboral un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 234 trabajadores, un 26,5% de su plantilla, lo que ha despertado las preocupaciones de los sindicatos. Fuentes de UGT y CC.OO, explicaron que la medida se les presentó a los trabajadores como un método de la empresa para adaptarse a las nuevas condiciones de mercado. Antes de concretarse las condiciones, los sindicatos expresaron su preocupación, tanto por la regulación como por sus efectos sobre las subcontratas. Finalmente, la compañía no especifió el reparto terroritorial de los afectados, que aplazó para la próxima semana, pero señaló que la retribución consistiría en 25 días por año trabajado. El portavoz de la Federación de Metal, Construcción y Afines de UGT, Rafa Cañas, tachó la oferta de "absolutamente insuficiente".