AGENCIAS. MADRID/LONDRES
El Banco Santander comprará la entidad británica de crédito hipotecario Alliance & Leicester (A&L) en una operación en la que cambiará una acción del banco por cada tres de A&L, lo que supone un coste para la entidad de 1.574 millones de euros y una ampliación del 2% de su capital. Tras anunciar la operación las acciones del Santander cerraron con un avance del 0,09%. El Santander confirmó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la adquisición de A&L se completará alrededor del próximo octubre.
Botín destacó que esta compra "será un paso significativo en el desarrollo del Santander en Reino Unido", ya que permite la integración de actividades de A&L y de la filial Abbey, adquirida en 2004, lo que proporcionará al grupo un incremento de la masa crítica de los negocios en el mercado británico. "La operación cumple con el objetivo de retorno sobre la inversión de Santander y genera valor para sus accionistas", aseguró Botín quien añadió que ahora, junto a Abbey, A&L creará "una de las principales franquicias del sector bancario en el Reino Unido".
La adquisición está condicionada, entre otras, a la aprobación por parte de los accionistas del Santander y de los accionistas de A&L, así como a la "luz verde" de las autoridades británicas de control de concentraciones (Financial Services Authority) y el Banco de España. De momento, el primer ministro británico, Gordon Brown, destacó los efectos positivos de la entrada de capital extranjero en el Reino Unido. Según avanzó el director financiero del Santander, José Antonio Álvarez, el Grupo Santander realizará una inyección de capital a A&L por importe de 1.000 millones de libras esterlinas (unos 1.254 millones de euros). La entidad realizará una ampliación de capital del 2% para financiar la operación, que dará lugar al quinto banco del Reino Unido en tamaño y acelera significativamente los planes de expansión del grupo español en este mercado, al incorporarse los 5,5 millones de clientes y 254 sucursales de A&L en el país. La entidad espera un beneficio neto de 525 millones de euros en 2011.