R. CARRIZOSA
El comité de empresa de la factoría tabaquera, que la multinacional Imperial Tobacco desmantelará entre 2009 y 2010, ha solicitado al alcalde, Luis Díaz Alperi, una reunión para exponerle los problemas de los 338 trabajadores afectados por el cierre. Uno de los planteamientos principales es que Aleperi pueda implicar a otras fuerzas políticas y a la Generalitat para conseguir una especie de "plan de recolocación" en Alicante de los empleados afectados por traslados forzosos. Otros entrarían dentro de las prejubilaciones que se negociarán con la empresa en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), probablemente, a partir de septiembre.
La petición pasó ayer por el Registro Municipal, después de que el propio alcalde les emplazara el pasado día 20, en plenas Hogueras, a que la reunión se realizase pasadas las fiestas. Los trabajadores pretenden evitar la pérdida de empleo industrial en la ciudad. Una vez que es irreversible la decisión de cierre de la multinacional británica, el comité busca que una parte importante de los 80 empleados, que serían trasladados a otras plantas de la compañía en España, "puedan quedarse en Alicante o en empresas provinciales, ya que son trabajadores muy cualificados especialistas en mantenimiento, maquinaria e, incluso, automoción y podrían ser reubicados en otros sectores provinciales", según fuentes del comité.
La razón principal para reclamar esta mediación se encuentra en el "drama" y la "situación traumática" en la que se verían inmersas las familias de estos empleados al tener que trasladarse fuera de la ciudad donde siempre han vivido, según justifican las mismas fuentes del comité, que insisten en que los trabajadores que podrían ser reubicados en empresas de la provincia "tienen una alta cualificación" y una edad entre los 23 y 38 años.
Además, en el escrito que pasaron ayer por el Registro Municipal, los representantes de los trabajadores recuerdan al alcalde que hace unos años el Ayuntamiento aprobó una permuta de terrenos para las nuevas instalaciones de la tabaquera -que se inauguraron en 2002 en Las Atalayas- con el objetivo de mantener el empleo y el tejido industrial en la ciudad. "Queremos expresar nuestro malestar y preocupación a este Ayuntamiento, máxime cuando usted personalmente pudo participar en algo tan importante como facilitar la construcción de la nueva fábrica y la consiguiente continuidad productiva en Alicante, situación que ahora otros quieren cambiar", inciden en la solicitud dirigida al alcalde.
Los trabajadores confían en su "implicación a fondo" con los problemas de los perjudicados por el cierre de Altadis "y que ahondará positivamente en la búsqueda de soluciones para que las familias afectadas no tengan pérdida de empleo en la ciudad", añade el texto. Los empleados creen necesaria la "implicación" todos los partidos e, incluso, la Generalitat, a la que también pretenden recurrir. Los miembros del comité ya han recibido "un ofrecimiento de reunión" por parte del grupo socialista para mañana, 10 de julio, en la sede del PSOE.