J. F. / D. P.
Las principales empresas hortofrutícolas de la provincia se están viendo obligadas a dejar perder parte de la mercancía por la imposibilidad de transportarla a los centros de distribución. Es el caso de Bonny, la principal productora de tomates de Alicante, de cuyas naves parten diariamente 200 toneladas de género que comienza a echarse a perder. Su coste: 200.000 euros diarios.
El presidente de la Federación Provincial de Empresarios de Frutos y Productos Hortícolas de Alicante (Fexphal), Jorge Brotóns, declaró a este periódico que las pérdidas en el sector "están siendo muy grandes" y que, como mucho, el género puede durar en las tiendas "tres o cuatro días".
Por otra parte, la Cooperativa Surinver de Pilar de la Horadada está prácticamente paralizada desde hace días por la huelga. La empresa, una de las exportadoras agrícolas más importantes del país ha almacenado con garantías más de un millón de kilos de pimientos verdes y amarillos y medio millón de kilos de melones. Los trabajadores prácticamente no han tenido actividad de confección.
En Horfres, la empresa hortofrutícola de Villena, la mercancía también está paralizada y la empresa decidió ayer dar vacaciones a algunos empleados mientras dure el conflicto.
La Federación de Cooperativas Agrarias Valencianas (Fecoav) solicitó ayer servicios mínimos de transporte para los alimentos perecederos ya que, según advirtió, los paros pueden provocar la pérdida de un año de trabajo y centenares de puestos de trabajo. Según explicó la federación valenciana, "si no se toman medidas urgentes, cuando se termine la huelga, los agricultores habrán perdido sus clientes europeos, abastecidos ahora por sus principales competidores, como Holanda e Italia".