J.E. MUNERA
Las gasolineras de la provincia sufrieron ayer la presión de la demanda de los conductores ante una posible crisis de desabastecimiento y, mediada la tarde, una decena de ellas se quedaron sin alguno de sus productos, según confirmó Emilio Córcoles, presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio. En la mayoría de los casos, el carburante agotado fue el gasóleo. "Conforme avanza la huelga, aumentan los problemas y hay más gasolineras que no pueden garantizar el servicio, indicó Córcoles, que hizo una llamada a la tranquilidad de los conductores y rechazó los piquetes de huelguistas contra los camiones de reparto de combustible.
El exceso de demanda obligó a cerrar la gasolinera del Eroski de Elche y agotó alguno de los carburantes en una docena de gasolineras repartidas por Alicante, San Vicente, Orihuela, Torrevieja, Benidorm y la Marina Alta. Con todo, Córcoles aseguró que la capacidad de tancaje o almacenamiento de las gasolineras garantiza el suministro en el conjunto de la provincia para una semana en condiciones normales, "aunque con un ritmo de demanda tan alto como el que tenemos ahora, esa garantía se recorta a unos tres días". Con un volumen de consumo como el de los meses de julio y agosto en la Costa Blanca, la mayor parte de las gasolineras ya tendrían serios problemas para dar servicio.
Para hacer frente a los piquetes, la Policía ha ofrecido la posibilidad de escoltar camiones de reparto desde los centros distribuidores de Cartagena, Alicante y Valencia, aunque Córcoles no tenía constancia ayer de que se prestara ningún servicio policial de este tipo, si bien en Alicante alguna estación recibió aportes extraordinarios de combustible. "Es necesario que los consumidores mantengan la calma", explicó el presidente del gremio, "porque las estaciones no somos las que estamos en huelga y esto no es una hecatombe, sino una situación que debe solucionarse lo antes posible con diálogo".
La preocupación de los conductores fue ayer en aumento en toda la provincia y miles de personas adelantaron sus planes de repostaje para hacer frente a un posible desabastecimiento.
Mientras, las medianas y grandes superficies de distribución en la provincia registraron ayer una afluencia de clientes muy superior a la habitual para la adquisición de productos básicos, sobre todo del ramo de alimentación. En los días previos, cadenas como Mercadona, Carrefour y Eroski realizaron un acopio de estos productos para atender el previsible incremento de la demanda, que se hizo también patente a horas inusuales.
Por su parte, los concesionarios de mercados municipales de Alicante hicieron ayer una llamada a la tranquilidad de los consumidores en el sentido de garantizar el abastecimiento de productos y servicios durante los próximos días. "Es necesario y conveniente que haya calma", explicó Domingo Martínez, presidente del colectivo en Alicante, "porque es muy difícil que en nuestros mercados se pueda producir desabastecimiento". Martínez explicó que las 500 familias que trabajan en los mercados de la ciudad acuden diariamente a distintos puntos de distribución para abastecerse de género, "desde mercados mayoristas a cooperativas, pasando por particulares y productores en origen", por lo que es muy complicado que los mercados se queden desabastecidos.