EFE
El estudio, que recoge "de forma detallada una comparativa entre las dos opciones y las ventajas y los inconvenientes económicas de ambas", señala que la uniformidad supone un gasto en torno a los 300 euros por alumno, sin contabilizar "la ropa interior, los zapatos o botas y las zapatillas deportivas".
Para el estudio, sin uniforme, el desembolso no es estacional, sino que se extiende a lo largo del curso escolar, por lo que el gasto medio inicial se sitúa en torno a los 200 euros en septiembre, aunque habría que sumar las compras trimestrales de reposición y adaptación a cada temporada.
A lo largo del curso, el número de conjuntos completos por escolar se sitúa en una media de diez, lo que supone un gasto total de alrededor de 550 euros, cantidad que variaría en función de la edad de los menores, ya que a partir de la adolescencia, "los escolares tienden a querer elegir por sí mismos y son más selectivos", ha asegurado el informe.
Del citado informe se puede deducir que el desembolso aproximado con el uniforme es de 300 euros, mientras que con la ropa de calle no baja de los 550 euros, por lo que el ahorro se sitúa en torno al 40 por ciento.
Como conclusión, la Fundación para la Calidad de la Educación ha señalado que los datos evidencian que "la implantación del uniforme en un centro escolar contribuye a aliviar la economía familiar, ya que es práctico y operativo para las familias, es económico y funcional".
Además con el uniforme la familia optimiza la utilización de la vestimenta y también puede ayudar a evitar conflictos entre padres e hijos agilizando la rutina matutina de las familias, ha concluido el informe.
La Conselleria de Educación ha puesto en marcha un proyecto piloto para el próximo curso por el que 11 colegios públicos de la Comunitat Valenciana implantarán el uniforme escolar entre su alumnado por decisión del consejo escolar del centro.
El conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, ya ha anunciado que se va a poner en marcha una línea de ayudas para subvencionar hasta el 25 por ciento del uniforme en los centros públicos para las familias con niveles de renta bajos.