AGENCIAS. MADRID
Miles de pescadores de toda España reclamaron ayer frente al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), con bengalas, pitos y gritos de dimisión de la ministra Elena Espinosa, medidas que palíen el alza del precio del gasóleo y la caída de las cotizaciones en primera venta del pescado. En medio de un fuerte dispositivo policial, los pescadores repartieron más de 20.000 kilos de pescado para hacer ver a los consumidores la grave situación en la que están inmersos, la que consideran la peor crisis desde hace cien años. España, uno de los principales consumidores de pescado fresco y congelado del mundo y con una de las mayores flotas tanto de altura como artesanales de la UE, ha visto cómo miles de barcos permanecían ayer amarrados a puerto. Los pescadores de las 23 cofradías de la Comunidad -trece de Alicante- permanecieron parados. La Federación de Cofradías avanzó que, si no se da una "solución inmediata" a la extrema situación de los pescadores, el sector a nivel nacional hará un paro indefinido.
Movilizaciones en Europa
También las protestas y paros de los pescadores por el alza de los precios del gasóleo afectan ya a seis países comunitarios, número que podría aumentar en breve, según las organizaciones europeas del sector, quienes no descartan alguna acción a nivel europeo para reclamar ayuda. En este momento, los pescadores se han movilizado en Portugal, Bélgica, Italia, Francia y el Reino Unido; y es previsible que se sume a las protestas el sector de Irlanda. Los armadores, entre otras medidas, reclaman a la Administración "un tratamiento de choque" que comprenda un control riguroso de las importaciones, una reducción de las cotizaciones sociales y ayudas para proceder al abandono de la actividad en los barcos más viejos.
La participación alicantina en el paro de Madrid se cifró en unos trescientos pescadores, entre armadores y tripulantes, según estimaciones del presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores, Francisco Llinares. La participación implicó que la flota provincial quedase amarrada a los puertos, salvo algunas pequeñas embarcaciones.
El responsable provincial se mostró muy satisfecho del seguimiento de la concentración, aunque lamentó que "la ministra no nos haya recibido" y se mostró esceptico sobre posibles ayudas, "ya que en la última reunión nos dijo que nada de nada". Por otra parte, la participación en el paro indefinido que inician el lunes muchos puertos es complicada en Alicante, dado que la mitad de la flota empieza, desde La Vila hasta Santa Pola, un paro biológico de un mes para buques de arrastres y la otra mitad, en el norte de la provincia, tiene dudas sobre el seguimiento del paro indefinido, ya comienza la temporada turística y perderían rentabilidad. Para los puertos de Calpe, Dénia, Xàbia o Altea, la parada biológica se realizará entre septiembre y octubre.
Solbes dice que sería un error bajar los impuestos del gasoil
La Comisión Europea (CE) asegura que el sector necesita reestructurarse porque hay demasiados barcos y un exceso de pesca, y cree que la crisis del gasóleo puede propiciar el desguace de buques en la medida necesaria para reducir la "presión" y el exceso de capturas en los caladeros, según informaron fuentes comunitarias. Por su parte, el Gobierno de España ha anunciado que está trabajando en la creación de un fondo de ayudas para el sector pesquero "necesitado". Y el vicepresidente económico, Pedro Solbes, dijo ayer que bajar los impuestos del gasóleo sería una "línea equivocada" que generaría mas tensión en la demanda, aunque avanzó que se están buscando "fórmulas alternativas" para ayudar a transportistas y agricultores "en la medida de lo posible". Pese a que el amarre de ayer fue mayoritario, muchas embarcaciones de bajura salieron ayer a faenar en toda España.