J. FAURÓ
C
aja Mediterráneo (CAM); está dispuesta a aumentar su participación en la naviera Trasmediterránea, en cuyo capital entró en 2002 con la adquisición de un 15%. La puesta a la venta de la totalidad de los títulos en propiedad de Acciona ha allanado el camino a la entidad de ahorro, que sopesa adquirir otro paquete de acciones a la vista de la revalorización de la compañía.
El interés de la CAM por Trasmediterránea es tanto estratégico como financiero. La naviera cubre una parte importantísima del transporte marítimo de pasajeros en España, y no sólo entre la Península y las Baleares, sino a través del Estrecho de Gibraltar con destino a los puertos de Ceuta, Melilla y Marruecos, líneas en que es hegemónica desde hace décadas.
Dicha hegemonía, que en los últimos años ha venido disputándole su competidora Baleària, con base en Dénia, ha elevado vertiginosamente la tasación de la naviera. Acciona encargó un informe de valoración al BBVA cuyos resultados no han pasado desapercibidos para la CAM. Acciona, la caja y Matutes, que conjuntamente ganaron en 2002 el concurso de privatización de la empresa, se adjudicaron Trasmediterránea a finales de 2002 por 271 millones de euros. Ahora, el Grupo Acciona quiere desprenderse de su parte con arreglo al precio de tasación establecido por BBVA: 850 millones de euros. Más del triple.
Rebaja de los beneficios
Hasta la fecha, Trasmediterránea ha ido dando beneficios a sus accionistas, aunque los 9 millones quedaron por debajo de los resultados del ejercicio anterior. La bajada de resultados y las aspiraciones de la constructora Acciona de participar en otras actividades (la OPA sobre Endesa); han llevado a mover ficha a la familia Entrecanales, que además mantiene diferencias con el resto de accionistas sobre el modo de pilotar la naviera.
Desde el pasado 2 de enero, todos los socios de Trasmediterránea pueden desprenderse de sus participaciones, en virtud del acuerdo de adquisición de la compañía, que en 2002 era propiedad de la Sepi. Acciona posee el 60% de los títulos. El resto de participaciones está repartido del modo siguiente: CAM, con el 15%, la naviera vasca Aznar (10%);, la canaria Armas (8%); y el ex ministro Abel Matutes, a través de Fiesta Hoteles (6%);. Matutes llegó a tener un 12% del capital.
La CAM estaría dispuesta a llegar al 20% de participación, pero no más, dada su política de no entrar en el núcleo duro de las empresas. En cualquier caso, la falta de ofertas por todo el paquete de Acciona puede retardar el incremento en el capital tanto de la caja como del resto de socios. El principal accionista de la sociedad no encuentra ahora compradores.
El incómodo accionariado de la sociedad
Acciona, el grupo empresarial de la familia Entrecanales, no es un socio cómodo para los accinistas minoritarios de Trasmediterránea. El repintado de los buques para implantar el logotipo de Acciona tras ser integrada plenamente como filial no fue bien visto por los pequeños accionistas, que criticaron tanto la nueva imagen como la conversión en filial. Abel Matutes estaba entre los más críticos, dado que también es propietario del 44% de Baleària. En este escenario, el grupo constructor ha tenido que afrontar las críticas de sus socios, que sin embargo, aún ven alejada la posibilidad de agenciarse otro compañero de singladura. Boluda y Baleària han rechazado entrar en la compañía.