J. FAURÓ / REDACCIÓN
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aja Mediterráneo considera que su participación en Iberdrola es "financiera" y no estratégica, es decir, persigue obtener rentabilidad y no alberga un carácter de permanencia o de contribución a la reordenación accionarial del sector eléctrico.
Así lo reconoció ayer el director general de la caja, Roberto López Abad, en un encuentro con periodistas económicos en madrid. El directivo señaló que la participación que la CAM posee en Iberdrola (0,5%); es "financiera", y que no tiene previsto participar en una posible reorganización del sector. "Es una inversión de la cartera de negociación de entrada y salida, como tenemos otras muchas más", subrayó Abad, quien añadió que "no responde a ningún posicionamiento para jugar un papel en la posible reestructuración, si la hay, del sector energético".
El posicionamieno de la CAM en la eléctrica se ha efectuado de un modo discreto y casi en silencio, sin anuncios por parte de la caja. Hace cuatro años, poco después de la entrada de las entidad en el capital de Unión Fenosa, la CAM se mostró firme ante las presiones de la Generalitat para tomar una participación de Iberdrola a la que sí se sumó Bancaja. El jefe del Consell pretendía, al contrario que la CAM, que la entrada de ésta en la eléctrica tuviera el carácter estratégico que la caja quería evitar. Iberdrola tiene cerca de un 90% del mercado eléctrico valenciano.
Siempre según criterios de rentabilidad, Caja Mediterráneo ha acabado haciéndose con un 0,5% de la compañía energética, lo que representa alrededor de 2,4 millones de acciones que a 31 de diciembre tenían un valor nominal de 0,75 euros (18,7 millones de euros);. Las acciones de Iberdrola cotizaban ayer a 9,34.
La caja alicantina también está presente en otras compañías del sector energético, como Unión Fenosa (5,15%); y Enagás (5%);. Asimismo, posee una participación del 5,11% en el touroperador TUI que Abad calificó de "algo más que financiera". No obstante, señaló, en este sentido, que su posición en la compañía es "observar los movimientos" que han tenido lugar, respetando los criterios empresariales sin tomar posiciones entre los accionistas. La caja también controla un 6,01% de Sol Meliá, un 1,68% en Abertis y un 5,25% en Natra, entre otras compañías.
Por otro lado, la CAM estudia "adelantar" la emisión de cuotas participativas y por tanto, su salida a los mercados bursátiles, "a lo largo de este año", con lo que se convertiría en la primera entidad en realizar un proceso de estas características, anunció López Abad.
"Estamos madurando seriamente la posibilidad de adelantar este proceso a lo largo de este año, porque creemos que en entornos inciertos las cuotas participativas cobran todavía más valor", subrayó. "Es un camino que todavía tenemos que recorrer, pero una vez tomada la decisión empezaremos a correr", añadió. A su juicio, el mercado "demonizó" estos instrumentos, poniendo resistencia a que las cajas se centraran en ellos, cuando son un instrumento de "refuerzo del capital" con el que las entidades pueden contar.
La caja pretende con la emisión de cuotas reforzarse en los mercados internacionales, captar recursos y aumentar su participación en bancos extranjeros. El Banco de España todavía no ha dado oficialmente su beneplácito para incrementar el capital de la CAM en el Banco de Guayaquil.
Las cajas pierden 10 puntos del mercado hipotecario
Las cajas están acusando la desaceleración de un modo más acusado que los bancos, ya que, al contrario de lo que ha venido sucediendo en los últimos años, este tipo de entidades perdió peso en el total de créditos hipotecarios concedidos en el mercado autonómico durante los tres primeros meses de 2008 respecto al mismo período del año anterior. El descenso, según revelan los datos al respecto elaborados por el Colegio de Registradores, pasó del 57,1% de los créditos hipotecarios concedidos al 47,3% de los mismos, es decir, una caída de cuota de mercado de 10 puntos porcentuales. La tendencia a nivel nacional siguió la misma tónica en dicho período tras experimentar un retroceso del 59,8% al 52,5%.
Esa pérdida de terreno de las cajas en el ámbito hipotecario fue aprovechada por la banca, que incremento su cuota hipotecaria en la Comunidad Valenciana durante el primer trimestre del 33,9% al 41,8% sobre el total.