SERGIO CARBÓ
L
os costes de financiación de los bancos y cajas se han incrementado como consecuencia de la crisis que sacude al mercado financiero internacional y ese encarecimiento "habrá que trasladarlo a los clientes", aseguró ayer el director general de la Caja Mediterránea (CAM);, Roberto López, durante su intervención en una mesa redonda celebra en el marco de la feria Forinvest de Valencia.
No será la única consecuencia del actual período de incertidumbre. Según López, las entidades financieras afrontan ya "una desaceleración prolongada de la actividad crediticia" y se enfrentarán, además, "a incrementos de morosidad significativos".
"La juerga -expresión utilizada por el alto cargo de la CAM para referirse a la crisis- durará por lo menos dos años". Para poder salir bien libradas de esta fase de dificultades, las entidades financieras deberían, a juicio de López, realizar una asignación eficiente de capital, diversificar mercados y negocios, replantearse las actuales redes de distribución para constituir unidades más operativas y fortalecer la estructura de recursos propios, entre otras medidas, ya que en caso contrario, incluso la supervivencia de algunas de ellas podría verse amenazada.
La internacionalización es, de acuerdo con López, una de la grandes asignaturas pendientes que tienen las cajas y esa salida al exterior "habría que abordar, probablemente, en colaboración con socios".
Respecto a la supuesta falta de liquidez que estaría sufriendo el sector financiero, tan comentada últimamente, el director general de la CAM manifestó que no se está registrando ninguna restricción del crédito ni a particulares ni a industrias. Otra cosa distinta sucede con las empresas inmobiliarias, un ámbito en el que, según reconoció el propio López, la CAM sí ha puesto en marcha "una serie de requisitos adicionales a la hora de abordar nuevas operaciones". En cualquier caso, y más allá de la liquidez como problema, lo que sí dijo López que se detecta con total claridad "es que la demanda de créditos ha caído de manera importante. Se está produciendo una contención muy clara".
Por su parte, el director general adjunto de Bancaja, Juan Zurita, que también participó en la mesa redonda, constató igualmente el descenso de la petición de créditos y añadió que la entidad que representa va a tener "más que de sobra para atender la demanda". El resto de la intervención de Zurita se limitó a un repaso por las estrategias comerciales desarrolladas por Bancaja desde 1991.
Expertos en economía coincidieron ayer en destacar que a mediados de 2009 España puede comenzar a salir de la situación de desaceleración económica actual, aunque han recalcado que hay que tener mucha cautela en los pronósticos. Así lo manifestaron el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO);, Aurelio Martínez, el director de Servicios de Estudios del BBVA, José Luis Escrivá, y el director del Instituto de Estudios Económicos, Juan Iranzo, quien se mostró menos optimista. Martínez destacó que, no obstante, la recesión en los mercados financieros "va a durar más".
Para el presidente del ICO, esa dependencia del sector de la construcción "le genera una vulnerabilidad más alta" a la economía valenciana. Martínez también destacó que la Generalitat "se ha endeudado por encima de todas las previsiones".