R. CARRIZOSA
L
a cadena de distribución de alimentación Dialsur, con sede en Elche y perteneciente al grupo irlandés Musgrave, aumentó sus ventas el pasado año un 6,5% al cerrar una facturación superior a los 192 millones de euros. La previsión para este año es la de alcanzar la barrera de los 200 millones, según avanzó el director general, Luis López.
Igualmente, para el actual ejercicio, Dialsur contempla la apertura de cuatro establecimientos y seguir implantando su política de franquicias, con diez nuevas tiendas bajo este régimen. En el plazo de tres años la cadena prevé tener franquiciados todos sus establecimientos, que en estos momentos alcanzan la cifra de 152 y de los que el 62% operan bajo este régimen. Del total, 53 son tiendas Dialprix, 21 Super Valu y 60 Dicost, dentro de la división minorista, mientras que de la mayorista, suma 18 Cash and Carry.
El crecimiento de las ventas permitió a la distribuidora, que cuenta con cerca de un millar de empleados, de los cuales el 92% son fijos, obtener un cash-flow de 5,2 millones. Esta cifra se ha reinvertido en gran parte en la red de la propia cadena -aperturas, reformas o mejora de atención de cliente y avances tecnológicos-, según explicó el director financiero, Jesús de Anta..
La presentación de la cuenta de resultados coincidió ayer con el anuncio del cambio de denominación social. La cadena asumirá el nombre del grupo irlandés al que pertenece desde 1994 y pasará a llamarse Musgrave España, aunque esta modificación no implica cambios en sus marcas, ni establecimientos. Otra de las líneas de la política de la compañía para este año será la de reforzar sus marcas blancas, que han crecido un 17% y aportan 12 puntos a la facturación global. Luis López cree que la apuesta por esta gama, que implica una reducción de precios, ha podido influir en el hecho de que "nosostros no hemos notado la reducción del gasto de las economías domésticas". No obstante, ante la previsión de que la contención aumente, Dialsur prevé combatir sus efectos con la estrategia de reducción de precios en algunas líneas de alimentos. La cadena, que tiene su origen en una empresa familiar de Elche, apuesta, asimismo, por los productos frescos y la formación de sus trabajadores.
La compañía está implantada, fundamentalmente, en la Comunidad Valenciana y Murcia, aunque cuenta con establecimientos en Alemería, Albacete y Cuenca.