R. CARRIZOSA
La provincia ha perdido en el último año el tradicional dinamismo en la creación del empleo por el parón de la construcción y el actual escenario de incertidumbre debido a la desaceleración económica. Los datos de la Seguridad Social del pasado mes de febrero así lo reflejan, con 3.154 afiliaciones menos al régimen general en los últimos doce meses. Estas bajas, unidas a las del sector agrario y las del régimen de empleados de hogar lastran la ocupación, que pierde 3.787 inscripciones, que es la primera caída en los últimos diez años. La patronal atribuye este retroceso a la incertidumbre "que atenaza la confianza empresarial", mientras que el sindicato CC OO incide más en que el parón de la construcción y la ralentización de los servicios -por la contención del consumo- son los factores que han invertido la tradicional tendencia de la provincia en la creación de empleo.
Este descenso no sólo contrasta con el aumento en 17.397 afiliaciones que registró el régimen general entre febrero de 2006 y febrero de 2007, sino que el descenso de la ocupación en 3.787 trabajadores "es la primera vez que se produce desde hace más de una década", resalta la patronal Coepa. Paralelamente, otros indicadores como los del desempleo o la contratación evidencian el deterioro del mercado laboral alicantino y el "enfriamiento" para generar nuevos puestos de trabajo, como admitía Coepa.
La provincia ha registrado 17.000 parados más en el último año y la contratación se ha reducido un 6,76% en los últimos doce meses. Esta situación se produce porque "las empresas están expectantes a ver cómo evoluciona el mercado. Aunque éste se mueve, no lo hace a la misma velocidad que hace unos años. Todos sabemos que la construcción se ha ralentizado porque en la última década habíamos crecido mucho y durante mucho tiempo", indicaba Javier López Mora, secretario general de Coepa. De hecho el representante de la patronal subrayaba que el largo periodo expansivo en el tiempo que ha registrado este sector "no ha tenido parangón, por lo que no hay referentes comparables". No obstante, López Mora considera que cuando se despeje la incertidumbre, el mercado se reactivará, "aunque si el periodo de inseguridad dura mucho, también tardará la reactivación", advertía. CC OO, por su parte, critica la actitud de la patronal "que durante años ha venido negando la situación de crisis y en los últimos meses, "ha salido del armario", conjuntamente con la Generalitat, admitiendo la desaceleración, pero por motivos políticos. Lo que importa, ahora, es que el Gobierno que salga el 9-M se ponga las pilas y tome medidas urgentes para no desproteger a los trabajadores más afectados por la crisis", indicó el responsable de comunicación del sindicato, Salvador Roig.
Por otra parte, la evolución de las altas a la Seguridad Social del último año también reflejan un aumento del 3,6% de las inscripciones de autónomos. Según Coepa y CC OO, este incremento se debe al trasvase de trabajadores del sector agrario por cambios normativos, así como de parados de la construcción "que buscan una salida laboral entre el colectivo de autónomos", añadió López Mora. Sin embargo, la caída de los empleados de hogar, en 617 trabajadores, se debe a un ajuste de esta actividad, una vez pasado el efecto de la regularización de extranjeros. En 2005 muchos inmigrantes accedieron a este régimen para obtener los permisos de trabajo o residencia, y ahora buscan mejorar su empleo en otros sectores.