J. FAURÓ / P. ROSTOLL
E
l acuerdo preliminar alcanzado el viernes para zanjar la crisis por la renovación de los órganos de gobierno de la CAM y presentar ante la asamblea una lista única de consenso aún tiene huecos que cerrar.
El primer fleco por peinar para que Vicente Sala continúe en la Presidencia es burocrático. El concurso de una candidatura única que sustituya a las que avalaron el sector campista del PP, por un lado, y zaplanistas y socialistas, por otro, debe ir precedido de la retirada obligatoria de ambas listas, para lo que es preceptivo un trámite administrativo de laboriosa ejecución: la renuncia firmada de todos los candidatos y de sus sustitutos, tanto para el Consejo de Administración (36); como para la Comisión de Control (20);. En total, deben recogerse de aquí al viernes (fecha de la asamblea); 56 renuncias rubricadas de puño y letra por los afectados, que, además, no pueden delegar. Un solo candidato dispuesto a no retirar su firma mantendría el enfrentamiento de las dos listas. Ayer no había renunciado nadie.
No es el único obstáculo que debe salvarse para que los 180 delegados de la asamblea general de la CAM aprueben por aclamación los 11 nombres que deben sumarse al Consejo y las cinco nuevas incorporaciones a la Comisión de Control. Tres días después de llegar a un principio de consenso
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por el que los campistas serán el grupo mayoritario en el Consejo de Administración
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, los 11 pactados para el Consejo son inamovibles, pero fuentes financieras todavía no dan por hecho que dos de los asientos de la nueva Comisión de Control (el órgano que vela por que se cumplan los acuerdos que adopta el Consejo); se cubran con el asesor fiscal Francisco Grau y el empresario turronero José Enrique Garrigós, ambos propuestos por los zaplanistas de Alicante. El primero ya fue vetado por los campistas en las primeras negociaciones.
Las dos candidaturas alcanzaron el viernes un pacto inicial que otorga seis puestos en el Consejo al sector campista, con el actual presidente de la CAM, Vicente Sala, al frente, y tres para zaplanistas y PSPV, de los que uno queda en manos del empresario Armando Sala, propuesto por el PP de Alicante, y dos para la oposición, lo que garantiza plaza de consejeros a la empresaria benidormense Natalia Caballé y al catedrático de Economía Martín Sevilla.
«Disputa cerrada»
Armando Sala continuará al frente de la territorial de Alicante y en poder de la vicepresidencia tercera de la CAM. Tendrá nuevo compañero en la vicepresidencia primera, el empresario murciano Angel Martínez, que ayer ejerció de «cicerone» en la visita protocolaria de Vicente Sala y el director general de la caja, Roberto López, efectuada al mandatario murciano, Ramón Luis Valcárcel. Vicente Sala dio «por cerrada» la disputa, pero insistió en que «hasta el día 2 de febrero no lo sabremos del todo, porque tiene que firmar mucha gente y si alguien renunciara sería difícil».
Mientras tanto el presidente de la Diputación y líder provincial del PP, José Joaquín Ripoll, al menos públicamente, defendió el acuerdo alcanzado con los campistas e, incluso, trató de quitar hierro a la batalla que ha situado a la entidad alicantina en medio de una grave crisis institucional y política: «Todo esto se olvidará en quince días», aseveró. El máximo mandatario del PP reconoció, en cierta medida, su concesión
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«para llegar a un consenso había que ceder», dijo
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pero, sin embargo, apuntó que «lo importante es la foto final con la presencia ahora de gente que estaba en cuestión», en clara alusión a la continuidad de Armando Sala, defendida por Joaquín Ripoll.
De puertas para adentro, los zaplanistas mostraron su preocupación por la formalización del acuerdo y la renuncia de todos los consejeros. «No hay nadie que, de momento, esté dirigiendo ese proceso de forma eficaz», advirtieron fuentes de la dirección provincial del PP. En todo caso, estas mismas fuentes confiaron en que, finalmente, el proceso se pueda ir concretando antes de la asamblea del viernes para evitar otro conflicto que remueva los cimientos de la caja de ahorros. «Es una cuestión operativa. No habrá problemas por nuestra parte pero alguien la debe resolver», señalaron. Los zaplanistas admitieron haber cedido pero, en todo caso, apuntaron que «se ha salvado a Armando Sala y a Francisco Grau para la comisión de control, algo que el Consell estaba cuestionando en el arranque de la negociación».