POR LLUÍS RUIZ SOLER
El lunes inauguraban en Guardamar la VI Setmana Gastronòmica de la Nyora i el Llagostí al mismo tiempo que Bodegas Gandía presentaba sus nuevos Puerto Alicante, un chardonnay y un shiraz que, como lo que viene haciendo entre nosotros esa empresa con sede en Chiva y finca en Utiel, apuestan por el nuevo consumo: juventud, modernidad y buen precio. Por la mañana, la FASCV celebró en Castellón el Campeonato Autonómico de Sumilleres, con triplete de Valencia DF en el podio: en lo más alto, Sandra Rausell, de Casa Vicent. El mismo día, dos náufragos de Moraira volvían a navegar: Rafa Soler, tras cerrar Villa Da Vinci, inauguraba Joël, su nuevo restaurante bistronómico en Dénia, mientras Iván Grau, que cocinó en Ca Pepe, tomaba formalmente el relevo de Sergio Torres en El Rodat de Jávea.
En los últimos días, no todos han sido tan intensos, pero no nos hemos aburrido un instante. La DO Rueda desembarcó en Alicante con una miniferia en la que catamos, entre clásicos y tópicos de verdejo y sauvignon blanc, un singular Finca Montico de Marqués de Riscal. Óscar Marcos, el último chef de Kataria, en Benidorm, presentó su marca de cocinero móvil ?-OM Taller Gastronòmic- en L'Alfàs del Pi. En el mismo evento, hubo una presentación de Ostres de la Badia, con degustación de ostras y zamburiñas de Santa Pola. José Miguel Tortosa, otro de los B'Chefs -el dinámico lobby de Benidorm y aledaños-, ha habilitado en Taíta un espacio para tapeo con una ensaladilla, una minihamburguesa o una tortilla tuneada dignas de probarse.
Pero el gran acontecimiento de la última semana y pico fue la fiesta con la que Bodegas Murviedro escenificó, en el puerto de Valencia, el relevo de Michel Grin, que se jubila tras casi 40 años al frente de la empresa, por el nuevo director general, Diego Talavera, líder de un equipo en el que la estrella sigue siendo Pablo Ossorio: el enólogo de moda. Mago de la enología vanguardista, compagina la exclusividad de lo que hace en Bodegas Hispano-Suizas con las grandes producciones como director técnico de Murviedro. Su catálogo tiene personalidad: los vinos de autor -Cueva del Perdón, por ejemplo, con DO Alicante-, los "femeninos" -Alba, Rosa e Iris-, los clásicos Corolilla o Los Monteros, los cavas Luna o Expresión, los dulces...
La fiesta en la que Murviedro puso en escena todo eso -y también su querencia a lo fashion- fue digna de la crónica social más glamurosa, desde el impecable catering de Alain Devahive -además de barras de ostras, foie gras, barbacoa, jamón o quesos-, hasta la espectacular pirotecnia de Caballer, pasando por los uniformes del diseñador José Zambrano para los camareros o el maquillaje de Bobbi Brown para las camareras. En cuanto a contenidos, está la necesidad que siente el gran exportador de comenzar a ser también profeta en su tierra.