La luna en el martini

Buen tiempo

 12:02  
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

Mario Martínez Gomis

Y, ayer, de pronto, llegó el buen tiempo. Lo supe de inmediato. Y no por atisbar el rojo brillante de las cerezas o el oro ácido de los nísperos, detrás de la casa. No. No soy tan cursi. Lo descubrí por la presencia de una mosca. Un cría de mosca. O, mejor dicho, una mosca adolescente, solitaria, pizpireta, enloquecida: una furtiva mosca.
La mosca, un insecto del orden de los dípteros, con sus ojos compuestos y su boca de trompa suctora, es el ser más molesto de la Naturaleza, y en la cadena de la vida, en ese plan ordenado del cosmos, en el que toda presencia posee una misión fundamental, irremplazable, el trabajo de la mosca es poner a prueba la última de la virtudes cardinales que debe poseer toda criatura humana: la templanza, ese estadio superior de la paciencia.
Yo estaba leyendo el periódico tranquilamente, recreándome en la sección de esquelas y obituarios, comprobando cómo los que acaban de marcharse se han librado de cobrar un asco de sueldo, o una porquería de jubilación, cuando noté el aleteo imperceptible, casi, del monstruo. Un cosquilleo en la oreja. "Pseee", "pseee". Algo así. Me puse en guardia. Pasé, a las páginas de Educación, donde Rajoy denunciaba, por enésima vez, que nadie en este país "hacía los deberes", y, de pronto, ¡zas!, las seis patas, seis, del díptero se posaron sobre mi nariz alertando todo el sistema neuronal de mis defensas. Salté del sillón blandiendo la prensa.
-Ya está aquí el verano -dijo mi tía Eduvigis, mientras hojeaba el ABC- una mosca doméstica.
-¿Seguro que doméstica? -dije adaptando la postura de la grulla en el karate.
Matar una mosca con un periódico es lo más difícil del mundo. Sus reflejos son tan raudos como su volar impredecible. No hay que apuntar directamente al objetivo, sino al espacio que dominan sus veloces alas, e intuir la vía de escape. ¡Cataplám!. Golpeé con toda mi saña y me cargué un pastorcillo de Lladró. La mosca desapareció tras el televisor y, tras ejecutar unos pasos de ballet aéreo, a seis patas, seis, se posó sobre la cafetera de George Clooney. ¡Plam!, ¡plam!, ¡plam!. La cafetera a tomar viento.
-Estás loco -dijo la tía Eduvigis- es solo una mosca doméstica. Ni siquiera es de establo, ni del vinagre o de la fruta. Es una mosquilla traviesa, rebelde.
-¿Rebelde? -dije- déjame el ABC.
Acto seguido, doblé el ejemplar por la página de Juan Manuel de Prada, ese joven columnista postridentino, debelador de vicios y demonios, alma pura vaticana, y diciendo "Mira, Pradilla, una mosca "progre""¡Katacrok! Arremetí con todas mis fuerzas sobre el insecto y, llevado por el impulso, me partí el mentón contra una silla, para que la tía Eduvigis, recordando sus conocimientos de primeros auxilios en la Sección Femenina, me hiciese una cura de urgencia con esparadrapo y mercromina. "Tía ¿las moscas huelen la sangre?". "No seas cretino y atízale con "La Razón", que ya me la he leído".
A una mosca doméstica se la puede eliminar echando pegamento sobre el aparador. O con miel, según decía Samaniego; o con un spray de insecticida, siempre y cuando, se aplique el agujerito sobre la presa y no frente a los ojos del cazador. "¡Tía, tía, me he quedado ciego!". El agua bendita no sirve. Y utilizar un crucifijo es una pura imbecilidad.
A las tres de la tarde, en una casa que se parecía más a la batalla de Zama que a un hogar en la campiña, entró mi señora cantando las excelencias del buen tiempo.
-Pero ¿Qué demonios es esto? - dijo rodeada de aire envenenado, sorteando el pringue de los pegamentos y los añicos de la cristalería, reparando en la coctelera que la tía y yo habíamos apurado para recobrar fuerzas en la cacería- ¡Voy a llamar a una clínica de rehabilitación alcohólica!
-Lo que tienes que hacer es cerrar la maldita puerta para que no entren sus amigas.
Y la mosca volvió a ejecutar una serie de graciosas piruetas, poniendo de manifiesto la falsedad de que la música -le habíamos puesto a Mozart- amansa a las fieras.

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  INFORMACION |  LOCALIZACIÓN |  CLUB INFORMACION |  PROMOCIONES     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR PRENSA   CONTRATAR WEB  
INFORMACION.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de INFORMACION.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad