SABER VIVIR POR JOAQUÍN BENALOY
Los hijos aprenden a usar el dinero de forma natural por imitación o modelo de lo que ven en casa, es por tanto recomendable enseñarles a usar primero el dinero para que comprendan la importancia del ahorro. Sin embargo no hay plan educativo ni escuela que enseñe a un niño la trascendencia del dinero y su correcto manejo, algo que sin embargo estará presente en toda su vida.
Los niños comprenden rápidamente que el dinero sirve para obtener algo a cambio, un poder que deben aprender a administrar para que no crean que es infinito. Debemos ayudarles y educarles a: distinguir entre un capricho o deseo de una necesidad real; no darles todo aquello que pidan; que vean el valor y el precio de las cosas; y que comprendan que los padres no pueden disponer de cantidades ilimitadas de dinero.
Una buena opción es hacerlos a través de productos específicos de ahorro que hay en el mercado, especialmente a través del ahorro periódico, lo que permite ir educando a nuestros hijos en el control de las finanzas personales y en crear el hábito de ir guardando dinero poco a poco, para poder disponer de él en el futuro o para alcanzar algún objetivo concreto.
La elección de un producto de ahorro periódico, resulta muy útil para niños con edad suficiente para comprender el uso del dinero y el ahorro, además, les ayudará a ser más organizado y responsable con sus recursos y la manera de gastarlos.
Al contrario de lo que ocurre con el ahorro en casa, ya que se corre el riesgo de que el dinero se gaste antes, esta opción permite un mayor control del dinero y más probabilidades de alcanzar el objetivo programado.
Al contratar el producto de ahorro se debe tener en cuenta que: facilita el ahorro periódico programado; se debe ser flexible, el niño puede aportar más o menos cantidades en función de las posibilidades, paralizar un teimpo los pagos o disponer del dinero si lo desea y todo ello sin ningún tipo de penalización; por último, debe ser una oferta con rentabilidad garantizada y tratarse de un producto transparente (conocer la rentabilidad TAE que se obtiene).