LEOPOLDO ARRIBAS
Esta campaña de trabajo puede ser propiamente llamada la «campaña pasada por agua», como si de un verano se tratase por el gran calor habido, cuando las cosas han sucedido al contrario, dado que las temperaturas recibidas han sido contrarias por frías y auténticamente basadas en lo que cabía esperar del cambio climático. Pero se ha trabajado más o menos exportando todo lo que las inclemencias del tiempo nos lo han permitido, con el renglón final de invadir las aguas a Andalucía en su mayor parte, haciendo más que difícil incluso la vida normal.
Así, ¿en qué va a quedar el cambio climático?, pues nada en concreto podemos saber ¿Cuáles podrán ser las zonas que cambien su status climático y cuáles no?
Porque es normal que ello, lo que estamos pasando aún, nos lleve a otra disposición de las temperaturas que son las que determinan lo que en sus tierras puede producirse o es que todo va a quedar en iguales o parecidos climas.
Los daños habidos no son indicativos de nada aún, aunque es conocido que los fríos excesivos han producido mayores daños en las zonas normales de siempre, o sea, en la Comunidad y las aguas de Andalucía, sin ser excesivos los primeros según se sabe, dado que hay que distinguir el daño para el arbolado del que los vientos y las tormentas hacen, ya que lo que sufren los árboles pueden ser y son más duraderos.
Exportaciones
Hemos comprobado que las exportaciones han sido las normales, según si nos referimos a los terceros países, que son conocidas cada semana o las del gran mercado que el hecho de estar en la UE, nos impide hasta el momento conocerlo detalladamente y hemos de esperar a que el servicio montado por la propia UE, nos lo haga reconocer, generalmente pasada la campaña de exportación mayor.
El resto de las agriculturas, pues no sólo exportamos cítricos o fresas, manzanas y cultivos de tierra llana, dada la amplitud de los mismos y las Comunidades que se dedican a ello. Por ejemplo, los vinos, cuyas exportaciones se hacen regularmente cada día, son un ejemplo, pues su base está en el campo. Y contamos con las pruebas de que cada vez va ampliándose el suministro de productos que no son conocidos por algunos países como el ejemplo de Polonia reciente de querer contar con el tonelaje de importancia de nuestras alcachofas de la zona de Castellón, tan acreditadas en otros países, incluido el propio.
Países emergentes
Según los informes que hemos recabado, en la hora actual los mercados para nuestro país, no va bien. Está Grecia, de una parte, tratando de colocar su cosecha y ello unido a los dos países emergentes, Egipto y Turquía, hacen difícil la venta. Así, el problema del momento no es que no se pueda recolectar, sino que el mercado está en manos de los citados. Esto afecta al conjunto, no a algunas partes que siempre tienen parte del mercado. Las recientes lluvias han alejado el peligro de un frío mayor: pero si los mercados están como están, bajos, y con poca demanda, nada se ha perdido. El día a día es así, menos para unos pocos que tienen sus planes ya hace años, pero al final, todos pueden resentirse en la cantidad a enviar. Si aquí las posibilidades están al albur de los precios de los citados, lo que hace que también Marruecos reduzca sus envíos, nuestro caso es el mismo.
Terceros países
Al 27 de febrero del año en curso, la exportación a este grupo de países, se sitúa en 153.677 tm. frente a las 188.649 de la campaña anterior, lo que deja una baja de 34.972 tm.