Entrevista a Jorge Zermeño. Embajador de México en España
DAVID NAVARRO
- México ha sido uno de los países donde más duro golpeó la crisis el año pasado, con una caída del 7,8% del PIB. ¿Qué tuvo mayor influencia, la recesión mundial o la epidemia de gripe A?
Bueno, ciertamente hubo varios eventos que impactaron el año pasado de manera importante en la economía mexicana, desde luego la crisis mundial y la emergencia sanitaria derivada de la gripe A. Sin embargo, a partir del último trimestre del año pasado, y en lo que va de este, las cosas revertieron. Ha empezado a haber un crecimiento y, aunque el cálculo original para este año era de un crecimiento del 3%, ahora las propias autoridades del Fondo Monetario Internacional están previendo entre el 4% y el 5%, de tal manera que México será una de las economías que crezca más en América. Además, a pesar de la crisis, no se perdieron muchos empleos y los fundamentales de la economía se han mantenido en términos generales sanos. Las reservas del país son las más altas de toda la historia, más de 90.000 millones de dólares (65.600 millones de euros).
- El panorama que dibuja es muy diferente del español, donde todos los analistas afirman que nos va a costar salir de la crisis, ¿cuál es el elemento diferencial de México?
Hemos mantenido una inflación muy baja en los últimos 13 años y ha habido disciplina en el manejo de las finanzas públicas. Nuestro déficit no llega al 1% frente al 11% que andan ahorita en España. Aprendimos esta lección después de varias crisis económicas que el país vivió muy serias, la última en 1995.
- Supongo que el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá y la aparente recuperación de estas economías también será uno de los factores que explique esa mejora...
México tiene, para bien o para mal un tratado de comercio con Norteamérica, formamos parte de ese espacio y de alguna manera la recuperación de la economía norteamericana lleva implícita una recuperación de la economía mexicana. Cerca del 90% del intercambio comercial es con Norteamérica, especialmente con Estados Unidos. Somos el tercer socio más importante de Estados Unidos, después de Japón.
- ¿Se han resentido mucho las inversiones españolas, en especial aquellas centradas en el sector turístico, que fue el más perjudicado por la gripe A?
La inversión española sigue fluyendo en todos los sectores. Ya hay más de 3.000 empresas españolas en México en construcción, servicios, hoteles, telecomunicaciones, finanzas, energía... Todas las principales empresas españolas están en México y puedo decir que, en general, con buenos resultados. En la Riviera Maya más del 70% de la inversión hotelera es de origen español. Además, ahora el Gobierno tiene un programa importante de infraestructuras en el que también hay capital español.
- ¿A cuánto asciende ya la inversión española en su país?
Hay una inversión acumulada, sin contar la financiera, de más de 25.000 millones de dólares (18.221 millones de euros) y tenemos un intercambio comercial anual de alrededor de 8.000 millones de dólares (5.830 millones de euros).
- En el caso concreto de Alicante, las empresas que han dado el salto a México son sobre todo promotoras como Hansa Urbana o TM, e incluso la CAM ha adquirido una financiera especializada en el sector inmobiliario ¿la construcción es un sector que todavía tiene recorrido en México?
Es un sector que sigue con una dinámica importante. Hay instituciones gubernamentales que este año hablan de construir más de 500.000 viviendas. Hay un déficit importante en México todavía en vivienda, de tal manera que seguirá habiendo un crecimiento importante en la construcción durante, por lo menos, los próximos 10 años.
- ¿También en el caso de las segundas residencias?
Sí, México es un lugar atractivo para invertir por su clima, su gente, la hospitalidad, porque contamos con todo tipo de lugares donde se puede vivir bien. Tiene mucho recorrido todavía.
- ¿Es el sector que mayores oportunidades de inversión ofrece en estos momentos?
Creo que hay oportunidades en todos los sectores. Las empresas dedicadas a la energía, como Iberdrola o Repsol, están construyendo plantas generadoras, sobre todo de energías alternativas. También hay oportunidades en telecomunicaciones, cada vez con mayor participación en un mercado creciente; en carreteras, no sólo construyendo sino también llevando concesiones para operarlas; en aeropuertos...
- Por desgracia uno de los asuntos por los que con más frecuencia aparece México en los informativos es por la guerra que ha emprendido el presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico. ¿Cómo ha podido enraizarse tanto este problema?
Bueno, el principal mercado de consumo de drogas son los Estados Unidos y somos vecinos, compartimos más de 3.000 kilómetros de frontera. México era tradicionalmente un país de tránsito de los cárteles que transportaban droga de Colombia o de Sudamérica hacia Estados Unidos pero, lamentablemente, nos hemos convertido también en un país de consumo. Ahora hay mafias importantes en el país que se pelean por los mercados de consumo interno y bueno, pues el Gobierno emprendió una lucha frontal para combatir esta lacra. Estamos hablando de mafias que cuentan con muchos recursos económicos, con armamento muy sofisticado y capaz de corromper instituciones. Es una lucha que el Gobierno ha emprendido de manera importante, se han hecho los mayores decomisos de dinero, de droga, las mayores detenciones de grandes capos y ha habido también muchas muertes, muchas de ellas en pleitos entre ellos mismos.
- ¿No se pudo atajar antes?
Siempre se ha combatido pero ahora el Gobierno ha emprendido esta acción con más fuerza.
- ¿Es una guerra que se prevé larga?
Creo que este tipo de delitos, como cualquier otro, se seguirá cometiendo pero esperemos que cada vez en menor grado y que el Gobierno tenga un mayor control. Pero México es mucho más que esto. No es la imagen de un país en guerra. Lo cotidiano, lo real, es un país que trabaja, un pueblo pacífico y hospitalario.