El periodista especializado en agricultura, Vidal Maté, publica un artículo bajo el nombre de "Los compromisos de la Moncloa con el sector agrario", en el que, entre otras cosas, dice: "Habrá refinanciación de créditos y moratorias para los préstamos. Zapatero negociará una salida a las tarifas de riego. Se abordará a nivel político cambios de la cadena alimentaria y habrá reaseguro para los riesgos de las exportaciones".
A la vez, la directora general de Industria y Mercados Agroalimentarios del Marm afirma: "Vamos a permanecer contemplativos observando la cadena agroalimentaria", y además añade: "El sector agrario y agroalimentario debe tener un tratamiento específico en el ámbito de la competencia". Asimismo, se toman "quince medidas contra la crisis, con acuerdos con terceros países, medidas sociales, medias financieras, modernización de explotaciones, y seguros agrarios", todo ello tendiendo a hallar una solución.
Todo ello en el papel parece normal y creativo, pero desde el punto de vista de los cítricos, no se puede tomar a la ligera, dado que esta variedad es esencial en la economía agrícola. Todo ello indica un modo de sentir y de decidir soluciones que de producirse señalarían un buen hacer constructivo y capaz de resolver problemas. Pues, el caso de la agricultura de tierra llena también tiene problemas similares, lo que demuestra que el conjunto de la economía agrícola está en peligro. No es una sola actividad la que se juega su propia historia. En el caso de los cítricos con su larga y penosa historia que iniciada en 1839 con la primera exportación que marcó el comienzo de un trabajo fecundo con sus pobres y gloriosas 9.218 primeras toneladas exportadas.
No cabe renunciar al trabajo realizado, pues en el viejo camino se han superado muchas incidencias, especialmente la llegada a la exportación de las primeras cifras: 1.084.537 toneladas exportadas en 1930, hasta conseguir estar en la cabeza de la calidad y cantidad mayor del área del Mediterráneo, y se seguirá compitiendo para ello.
El paso que se pretende dar es merecido, pero también lo es el compromiso de las partes, para ello se lleve a cabo. El compromiso es solemne y tiene sus riesgos, pero lleva dentro el ser o no ser que negaría todo el pasado. Es el trabajo fecundo y duro lo que se están jugando, por ello confiamos en el futuro que nos espera.
Es también obligación moral de los gobernantes sacrificarlo todo para no perder la propia historia con el trabajo que debe unir a las personas por encima de todo. Nada se ha dicho de las ayudas dadas a otros sectores. Esa misma ayuda al sector agrícola está pagada de antemano con sus sacrificios por sus trabajadores, que es lo primero que se debe tener en cuenta.
Entre tanto, la campaña pese a los temporales de agua y viento, sigue su trabajo, cuando el tiempo lo permite, se coge el fruto y tanto aquí como en el resto de nuestro país, se trabaja, y se ha mejorado el trueque entre el campo y la exportación. Ahora, ¿se medirá acertadamente el bajar la producción? Esto es algo importante y de sumo cuidado. Un agricultor que conozca realmente la situación, ¿seguirá produciendo?
Esto se verá pronto. ¡Ojalá se acierte el que quede! Esperemos que sepa lo que ha de hacer en beneficio no solamente suyo, sino del conjunto.
Los terceros países.
Hasta el momento, la exportación al grupo de los terceros países asciende a 130.001 toneladas con respecto a las 155.510 toneladas del mismo periodo del año anterior, lo que deja un déficit de 25.509 toneladas debido a los temporales de lluvia.