Lo de aprender chino no va a ser ninguna tontería, no sólo porque son un montón y porque no hay quien se aclare con ellos en los restaurantes y en los todo a cien en versión asiática con los que nos están invadiendo. Es que aquello parece una mina de oro para hacer dinero, sobre todo si eres mujer, de buen ver y con aspiraciones a pegarte la gran vida. Se acabó lo de ir buscando millonarios a Marbella o a la Costa Azul. Hay que irse a China. Resulta que hay un montón de jóvenes millonarios chinos que, los pobres, no tienen tiempo para encontrar a la mujer ideal de tanto trabajar y, como para un roto siempre hay un descosido, se ha creado una empresa llamada "Golden Bachelor (Soltero de oro)" que a través de internet pone en contacto a los millonarios con chicas que se ajusten a sus necesidades. ¿Que cuáles son? Pues las de siempre. Las quieren jóvenes, de entre 1,63 y 1,72 metros de altura, bellas, delgadas, con buen cutis y honestas. Esto, en general, aunque algunos afinan más y piden un color de ojos concreto o un nivel de estudios determinado. Para encontrar a la mujer ideal de estos jóvenes potentados, los trabajadores de la empresa recorren ciudades, buscan por la red, organizan fiestas y, según el teletipo que recoge el invento, hacen de todo hasta conseguir que el cliente se quede satisfecho. Por lo visto, gracias a la mediación de esta empresa, el 80 por ciento de los clientes que acuden a ella consiguen al final lo que buscan y la cosa acaba en boda. Dado que se calcula que en China hay unos 825.000 millonarios, y gran parte de ellos son jóvenes solteros, las posibilidades de "caza" son enormes. Aunque seguro que algún pero tienen. Serán jóvenes y millonarios pero si lo único que hacen es trabajar y con tanta pasta no sacan tiempo ni siquiera para buscar novia, muy listos no deben ser.