La expansión citrícola en España llega a su fin, eso indican al menos los datos que reflejan la caída -en un 50%-, de las ventas de los plantones, según recogían estos días los periódicos. Sí bien es cierto que, por el momento, los agricultores y distribuidores no piensan recortar o suprimir su actividad, nadie sabe que pasará en el futuro, el día que pase el vendaval. Asimismo, no debe olvidarse que el hecho citado es el que ha producido el exceso de compra, especialmente por dinero ajeno al sector, como veníamos denunciando. Esta situación se producido en otras ocasiones, pero no tan súbitamente y en la magnitud que demuestran los datos de las últimas semanas.
Sin embargo, resulta fácil que ahora tengamos una demora que repercutirá en la falta de tonelaje, ya que el consumo de cítricos está sumamente valorado por su aportación de vitaminas, como lo demuestran los médicos y demás entendidos, especialmente en el grupo de mandarinas/clementinas.
Por otro lado, se observa una mayor preocupación por lo ecológico, con mayor fuerza en los cultivos bajos: alcachofas, habas, lechugas y un largo etcétera, sin que ello excluya a los cítricos. Aún así existe un especial cuidado en saber cómo evolucionará el cambio climático y qué consecuencias podrá tener en la producción agrícola.
La campaña citrícola podría haber sido redonda, en el sentido económico, de no haber tropezado con los temporales unidos al frío. Si bien las pérdidas podrían haber sido peores, la merma de la cosecha le ha quitado alegría al sector.
Así, los principales países no pertenecientes a la UE han dejado de importar, especialmente en el grupo de mandarinas/clementinas, que alcanza las 19.534 toneladas. Los Estados Unidos, al igual que el resto de compradores también hubieran podido alcanzar, sin duda, cifras mayores. Además, llevamos exportadas 24.267 toneladas menos con respecto a la campaña anterior. Con todo ello, al final de la temporada es posible que el déficit sea mayor, dependiendo de que los temporales hayan finalizado o no.
Los terceros países
Hasta el pasado 18 de enero, la exportación al grupo de los terceros países asciende a 123.567 toneladas, frente a las 147.834 toneladas del mismo periodo de la campaña anterior, lo que deja una descenso de 24.267 toneladas.