REPORTAJE. PERSPECTIVAS ECONÓMICAS
R. CARRIZOSA
Acaba de empezar 2010 "y en la celebración de Nochevieja, algunos brindaron por 2011" es una frase repetida en distintos ámbitos económicos y laborales. Un indicador de que las expectativas que se ciernen sobre el actual ejercicio son sombrías y apuntan más hacia "una travesía por el desierto" -advertencia que lanzaba esta misma semana el director general de la CAM, Roberto López- que hacia un encauzado repunte. La cuestión es cuánto tiempo durará la salida de la crisis.
En cierta sintonía con los últimos pronósticos de instituciones económicas e, incluso, con los del Gobierno, la patronal alicantina Coepa no atisba "indicios de recuperación hasta el último trimestre en España", según valoraba su presidente, Rafael Martínez Berna. Por su parte, Rafael Calvo, presidente de la Federación de Industrias del Calzado de España (FICE), se teme una reactivación lenta, "a la japonesa", con un crecimiento "limitado en el tiempo e, incluso, con caídas y recaídas. Para la recuperación que queremos, aún pueden quedarnos siete años", se lamentaba.
En 2008, cuando la crisis mostraba una de sus caras más adversas -especialmente en el empleo- los expertos exponían, incluso gráficamente, las distintas formas de salir de una recesión. Las registradas históricamente se refieren a una reactivación con trayectorias de "L", de "U", de "W" o en "V". Ahora, pocos se atreven a vaticinar cuál de estas evoluciones seguirá la economía española. La cautela se impone. Tampoco se habla ya de los famosos "brotes verdes".
Lo que tienen claro los sectores provinciales es que la destrucción de empleo y el déficit de financiación son los elementos que lastrarán la recuperación este año.
De hecho, la continua pérdida de puestos de trabajo ha servido a muchos analistas internacionales para calificar el ajuste en el territorio nacional como la "crisis a la española".
Pero para el presidente de la Cámara de Comercio, José Enrique Garrigós -conocido por su practicidad para afrontar cualquier circunstancia- en la actual coyuntura, "hay que seguir adelante" y encarar la crisis con "innovación y la promoción en el exterior", las únicas recetas para mantenerse en el mercado, según apuntaba recientemente al exponer sus perspectivas para este año. De hecho, la salida de la recesión que ya registran países europeos como Francia o Alemania, puede favorecer esa apuesta por reforzar la presencia internacional. Los exportadores provinciales piensan aprovechar esa oportunidad para "volver a los mercados tradicionales europeos", sin olvidar la diversificación, según señalaba el dirigente de FICE.
Sin noticias de inversiones
La actividad que vislumbra un panorama más "negro" y con más sombras que luces es el de la construcción alicantina, que ha marcado la pauta del desarrollismo provincial en la última década. Pero tras dos años de parón, "el sector no se abre, el crédito está cerrado, lo que dificulta la supervivencia de las pymes, especialmente. Y si no hay crédito, no hay circulante. Y si no hay liquidez, no hay inversión". Con esta explícita descripción resumía el presidente de la Federación Provincial de la Construcción (Fecia), Ramón Jerez, la situación del mercado inmobiliario.
El ajuste del ladrillo, además, ha traído una "alarmante e histórica" cifra de 30.000 puestos de trabajo perdidos y 4.000 empresas menos, según los datos facilitados por Jerez. Y en el actual escenario "va a ser muy difícil mantener el empleo este año", auguraba.
¿Las estrategias para combatir la atonía y el estancamiento de la actividad? El presidente de los constructores sólo vislumbra los proyectos de viviendas de VPO y los de rehabilitación en las ciudades o de los cascos históricos como una tabla salvavidas ante la paralización de la promoción residencial. Pero Jerez reconoce que, al igual que el sector privado, los "ayuntamientos sufren recortes económicos". Las expectativas de los empresarios están puestas, entonces, en los "ambiciosos planes estatales", así como en los de la Generalitat. Impulsar la actividad rehabilitadora "es un programa que el Consell tiene en sus manos", ya que se presentó hace unos meses, incidía Ramón Jerez.
El anterior desarrollismo de la construcción le ha reportado un crecimiento exponencial con respecto a otras provincias y a otros sectores. De ahí que ahora sufra un ajuste más severo que el resto.
Las empresas turísticas también se han visto contagiadas por una generalizada contención del gasto y por la retracción de la demanda -especialmente la británica- pero han podido contrarrestar, en parte, el impacto con el mercado nacional. El turismo es la actividad que más aporta al PIB provincial y su relación con los mercados exteriores le convierte, igualmente, en un sector exportador y dependiente de la cotización de las divisas.
No obstante, en las estadísticas quien viene liderando tradicionalmente los ránking de comercio exterior es la industria. A las manufacturas, la recesión globalizada actual le sobrevino cuando los sectores tradicionales comenzaban a salir de una propia. Las pequeñas y medianas industrias zapateras de Elche y de Elda, especialmente, han visto descender su actividad y la mano de obra, aunque durante un tiempo, las exportaciones han supuesto un alivio para sus debilitadas finanzas.
Las marcas y el diseño
"Hemos aguantado mejor que los demás en las exportaciones, aunque a partir de septiembre de 2009, comenzamos a acusar la recesión", aseguraba Rafael Calvo. La cuenta de resultados de las industrias se resienten, "pero no hay desmotivación como en otras crisis", advertía el dirigente de la patronal.
El desempleo y las restricciones crediticias es un sarampión que también "enferma" a las fábricas de calzado. Pero la patronal FICE considera que el sector no debe desviarse de lo que es el "esqueleto de nuestras apuestas de los últimos años": las marcas, el diseño, el valor añadido y el respeto al medioambiente en los procesos.
El calzado reforzará en 2010 su presencia en los mercados tradicionales europeos y en otros emergentes. Y para reforzarse en el siempre ansiado cliente estadounidense, la venta por Internet se convierte en un nuevo objetivo. "Desde FICE estamos estudiando alternativas a través de las nuevas tecnologías para abordar este mercado mediante las ventas por la red".
Los técnicos aún están estudiando cómo formular este proyecto. La idea de la patronal sería la creación de un portal en el que FICE actuaría de paraguas para las empresas, aunque éstas realizarían los contactos u operaciones de forma autónoma e independiente.
Diálogo social y reformas
Como máximo representante de los empresarios alicantinos, el presidente de Coepa, Rafael Martínez Berna, considera urgente tomar medidas para mantener el empleo, pero también a las empresas. Y avanza que aunque se vislumbren signos de recuperación para final de año, "esto no significará que se producirá creación de empleo, ya que en España ésta no se constata hasta un incremento del PIB superior al 2,5%, tasas lejanas a las actuales", advierte.
El presidente de Coepa contempla un ejercicio "difícil", aunque cree que "lo peor de la crisis internacional ya se ha superado". El diálogo social es imprescindible este año, al igual que acometer "en profundidad" una reforma del mercado laboral. Y para mantener las empresas, Berna plantea mejorar la financiación, una reforma fiscal que "nos equipare a nuestros competidores, con una economía más flexible y abierta que reduza los costes empresariales".
Además, reclama la eliminación de los obstáculos burocráticos, fomentar la innovación y a los sectores emergentes, así como un menor intervencionismo administrativo, entre otras demandas.