Hace ya muchos años que los aeropuertos franceses están gestionados en parte por las Cámaras de Comercio y los resultados están a la vista. La participación de los empresarios a la hora de decidir aspectos claves de la política de una instalación de este tipo no tiene más que ventajas para la propia rentabilidad. Los criterios empresariales son básicos y ¿quién mejor que la Cámara, que reúne en su seno a la totalidad de empresas de la provincia, puede hacer oír su voz, su opinión y sus necesidades? Rutas, planes directores, captación de clientes, tasas, horarios, pliegos de contratación de servicios, en todos estos asuntos queremos opinar, queremos decidir.
El Gobierno de España ha entendido perfectamente el tema, de hecho piensa aplicar esta política de participación de las Cámaras en Madrid y Barcelona. ¿Qué pasa en Alicante, se nos está castigando por algo? Unos datos, El Altet es el aeropuerto más rentable de toda España en el peor momento de crisis económica, con unos beneficios de 43,5 millones, cuando, por ejemplo Madrid pierde 300 millones, Barcelona 42 y Valencia, 1,2 millones de euros. En 2010, según los datos de AENA, nuestro aeropuerto ganará 27 millones, cuando ya se estará aplicando la amortización de las importantes obras de ampliación. Está claro que somos rentables.
¿A lo mejor no entramos en esta élite de aeropuertos por el volumen de tráfico? Pues no. Resulta que El Altet es uno de los aeropuertos con mayor tránsito de viajeros, tanto por el turismo vacacional, como por el de residentes o de viajes de negocios, congresos o incentivos. Además, tiene la peculiaridad de que hay flujos de vuelo a cualquier hora y que con las nuevas instalaciones pasaremos de recibir a 9,6 millones de viajeros a más de 20 millones al año. ¿Y por la viabilidad económica? Pues tampoco; la propia AENA determina que nuestro aeropuerto es el que tiene unos umbrales más elevados de negocio, al ingresar más con menores gastos.
Yo espero que el Gobierno de España sea sensible a esta situación y recapacite que la participación de las administraciones locales y autonómicas y de la Cámara de Comercio puede convertir El Altet en un aeropuerto aún más rentable y mucho más eficiente. Desde la Cámara, codo con codo con el Patronato de Turismo Costa Blanca de la Diputación Provincial, llevamos trabajando varios meses en un Comité de Rutas que empieza a dar sus frutos. Los empresarios somos los primeros interesados en que el Aeropuerto se gestione mejor, no en vano todas las empresas relacionadas con el turismo -directa o indirectamente- y son muchísimas en la provincia de Alicante, dependen de unas modernas y ágiles instalaciones, por no hablar de las mercancías que podrían enviarse por vía aérea y actualmente eligen otro tipo de transporte.
Aún estamos a tiempo. No me gustaría pensar que la política ha entrado en un tema que debería ser únicamente empresarial y se relega a las empresas de Alicante para evitar que una Administración autonómica de diferente partido al que gobierna en España tenga un papel que jugar en el futuro del aeropuerto. Los empresarios, a través de la Cámara queremos desarrollarnos y competir mejor y para eso nuestra voz es imprescindible. No queremos protagonismos, la Cámara no quiere estar en el aeropuerto de El Altet para presumir de ello, queremos humildemente ayudar y tenemos mucho que decir.