No sabemos aún cuál puede ser la situación, finalmente, sobre el cambio climático. De dicho factor depende la economía agraria y por ello se estima que el campo es y será un sector estratégico que adquiere suma importancia en muchos países. Asimismo, no sabemos cómo ni cuándo cambiará el entorno que conocemos, ni cuáles serán los países afectados y en qué términos. Por lo tanto, resulta lógico seguir de cerca y analizar las inclemencias del clima tanto en el presente como en el futuro. Esto es algo sustantivo, de suma importancia para esta Comunidad, pero también para otras de nuestro país. Por lo tanto, conjeturar si esto nos favorece o nos perjudicará resulta anecdótico.
De momento, hemos visto que el temporal de agua nos ha beneficiado con una menor pérdida en nuestra producción agraria. Al tiempo, se ha sabido adecuar el clima, ya que ha dado un buen resultado, que bien hubiéramos querido en los tres últimos años. Sin embargo, la cuestión fundamental es qué quedará cuando el cambio climático se desate. Y, además, qué cosecha podremos mantener con el susodicho cambio.
En poco tiempo sabremos en qué ha quedado el tonelaje de mandarinas-clementinas, de tanta importancia para el campo y su exportación. Pero, de momento, se mantienen los precios pagados y también los del resto de variedades.
La situación descrita ha provocado también que la Administración convoque una reunión con el campo, hecho que puede ser positivo. Por el momento sabemos que "la puerta está abierta por las autoridades a que existan precios mínimos", pues en otros productos ya se han fijado.
Sin embargo, hay que entender que la mejoría se basa en dos conceptos, el primero y más significativo es que contamos con menos producción esta campaña, y lo segundo es la acción de Intercitrus. Dichos factores han animado la situación del mercado. Pero también nos ayuda la lluvia que evita mayores daños, aunque en muchas ocasiones también llega a eliminar la cosecha.
Si analizamos la situación actual, veremos que todo toma el rumbo inverso de los tres últimos años. Se observa, en cambio, que en Andalucía el viento, así como las tormentas, dañan hasta las instalaciones de plástico.
Por otra parte, en el futuro contaremos con nuevos cítricos en distintas variedades y que son propiedad de agricultores españoles. También aumentarán los productos nuevos como consecuencia de la creciente demanda.
Los terceros países
Hasta el día 2 de enero, la exportación a este grupo de países asciende a 107.887 toneladas frente a 121.568 toneladas que fueron registradas en el mismo periodo del año anterior, lo que deja como resultado una caída de 13.681 toneladas debido a varios factores como una menor cosecha o los continuos temporales que impiden la recolección.