Creo firmemente en la importancia de los cítricos en la alimentación. Y yo mismo puedo dar fe, dado que he cumplido ya 88 años y estoy aún realizando trabajos que inicie hace ya 40 años en la prensa valenciana. Y esto se debe, en parte a que como y bebo mucha naranja.
Tiene un defecto esta producción, la tenemos muy a mano, quizás por ello, no se le da la categoría que tiene. Sin embargo en el exterior está muy valorada, al igual que en los países que tienen cítricos, casi todos del Mediterráneo. También Brasil, Venezuela y los propios Estados Unidos reconocen la importancia de este producto ya que importan nuestra mandarina/clementina en una buena cantidad. Es normal que así sea pues la producción española de cítricos es puntera y le da categoría a nuestro país.
Por ello mismo, no es entendible la postura de la Administración cuando no acepta el acuerdo entre las partes de lo que analizó Intercitrus para mediar y establecer un trato que despejara la situación anterior al mismo ¿Quienes sino son ambas partes las que puede poner fin a una situación como la que existía?
Hoy, por razones equívocas, el campo y su producción han pasado por una situación anormal, y con el estudio de Intercitrus se la da fin a dicha situación y quizás habrá que esperar que también en el resto de las producciones agrícolas se halle una fórmula que ponga fin al conflicto actual.
¿Qué otra medida puede la Administración proponer que establezca un modo de superar la situación que existía hasta la campaña pasada? Si las partes están de acuerdo con la decisición, no es la mejor manera de dar solución a un problema que arrastraba un tiempo y del que no se ha dado ninguna solución mejor.
En la actualidad se ha reconocido que contábamos con un exceso de producción, causa de nuestros problemas. Y ello ha sido un factor determinante para la solución de Intercitrus. Porque, precisamente hoy conocemos el favor que la Unión Europea le hace a un competidor como Marruecos. Por ello, desde aquí habrá que formular una petición a la Unión Europea para saber cómo compensará a nuestra economía y a la actividad agrícola en general. El camino está abierto, porque ello va en contra de los intereses básicos de la agricultura española y comunitaria.
LOS TERCEROS PAÍSES
A fecha de 28 de noviembre, nuestros envíos al grupo de países citados, alcanzan 58.231 toneladas frente a las 54375 de iguales fechas de la campaña anterior, lo que deja un saldo favorable de 3.850 toneladas.