Esta semana hemos sabido que Tiger Woods ha tenido en los últimos años al menos nueve amantes y la cifra va en aumento porque no hay día que no aparezca una nueva. Y esto pese a que su mujer, al menos por las fotos, es joven y guapa, aunque ya se sabe que esto tampoco importa mucho, sino la novedad y la excitación de echar una cana al aire, o una docena en el caso del golfista. ¿Y el resto de los mortales? Pues, por lo visto, también... si podemos. Una encuesta de esas que circulan por internet concluye que sólo un 9 por ciento de los españoles se negaría en redondo a aprovechar la oportunidad si otra persona se la brinda, con lo que vamos dados. Las mujeres nos confesamos más fieles, pero tampoco como para echar cohetes, ya que frente a un 44 por ciento de hombres que dicen haber tenido un lío, en nuestro caso la cifra es de 37 de cada cien. Los que saben de esto dicen que los hombres buscan sexo y nosotras cariño, pero está claro que sean cuales sean las motivaciones que lleven a nuestra pareja a buscar un amante, a nadie le hace ni pizquita de gracia. Dadas las cifras, es inevitable preguntarnos si nosotros nos encontramos entre ese elevado porcentaje de agraviados, y en ocasiones, intentar salir de dudas. Lo del detective privado resulta caro y engorroso, lo de los móviles que indican dónde está el supuesto infiel en cada momento no cuela porque él o ella serían conscientes de nuestras pesquisas. ¿Entonces qué? Pues a partir de ahora todo es más fácil desde que ha aparecido en el mercado un detector de semen para espías domésticos: un kit con linternita para localizar la mancha, toma muestras y líquidos para mezclar y detectar la naturaleza del fluido que si da positivo se vuelve rojo. Todo esto por unos 35 eurillos de nada. Lo malo es que esto puede servirles a los hombres para pillarnos a nosotras pero me temo que no al revés porque ya sabemos que para ir dejando sus huellas por ahí ellos no necesitan a nadie. Así las cosas, va a ser mejor no obsesionarnos y convencernos de que nuestro hombre no es un zascandil. Y en nuestro caso, mejor ser buenas y si, pese a todo, alguna lo tiene claro, más vale que recurra a la ropa de usar y tirar... Por si las moscas.