RAFAEL MONTAVA MOLINA
No obstante, cuando se trata de aplicar recetas hay tantas como partícipes en la conversación. A veces hay que volver a lo simple, para gestionar una situación muy complicada para todos, y recetas sencillas, aplicadas toda la vida, son el trasfondo de la solución a la situación actual.
Algunas recetas
-Reducción de stocks, el almacén al mínimo: las existencias hay que pagarlas, por lo tanto se debe disponer de cierta financiación, por ello debemos reducirlas a la mínima expresión.
-Refinanciemos nuestra deuda: anunciemos a nuestros bancos que no se puede pagar con las cuotas actuales, que necesitamos un aplazamiento, y se lo demostraremos con nuestro plan de negocio, se mostrarán duros, pero negociarán, lo necesitamos, con confianza en nosotros mismos, se logrará.
-Optimicemos los pagos: nuestros proveedores no se asombrarán si les indicamos que los plazos de pago se deben de aplazar, igual que tardamos más en recibir el cobro de nuestros clientes, es necesario en estos momentos ajustar entradas y salidas de liquidez.
-Reduzcamos nuestros gastos generales.
-Redimensionemos nuestra estructura y plantillas: si hablamos claro a nuestro equipo humano, seguro que comprenden las reducciones de horario, rotaciones de personal, así como otras tantas cuestiones.
-Mejoremos nuestra productividad: veamos donde hay cuellos de botella en la producción y en el resto del proceso productivo, sea el que sea.
-Mejoremos o cambiemos nuestra gestión de compras: seguro que sabemos negociar mejor las compras de nuestros proveedores.
En resumen hagamos un análisis de nuestra posición real. Si resulta oportuno le llamaremos análisis Dafo, pero que sea sincero, y si lo realizan nuestros empleados, mejor. Esta estrategia busca definir las debilidades, las amenazas, fortalezas y las oportunidades de nuestro proyecto empresarial o iniciativa de cualquier tipo. Después realizaremos nuestro plan estratégico.
Lo que suele ocurrir normalmente es que el empresario o persona responsable de la gestión, está tan concentrado en el día a día, en situarse en medio de la rueda operativa del negocio, que pierde la perspectiva sobre lo que realmente esta ocurriendo en su empresa, con su mercado y en el contexto en el que interactúa. Cambiemos esta situación y estaremos en mejor posición de salvar de esta crisis.