por Joaquín Benaloy
Algunas investigaciones recientes indican que la voz humana es mucho más que "el sonido que produce el aire expelido de los pulmones al salir de la laringe y hacer que vibren las cuerdas vocales". Si "los ojos son el espejo del alma", como reza el proverbio, la voz bien podría considerarse como uno de los mejores reflejos de la sexualidad y el atractivo de una persona.
El catedrático de Lingüística de la Universidad de Sheffield, en el Reino Unido, Andrew Linn, y el ingeniero de sonido Shannon Harris, teclista del cantante británico Rod Stewart han elaborado una fórmula científica de una voz humana "perfecta y atractiva". Pretenden desentrañar el secreto e identificar una serie de características matemáticas comunes a todas ellas, las cuales a juicio de los investigadores, representan las características principales que debe tener la "voz perfecta". Para resultar atractiva una persona debe pronunciar un máximo de 164 palabras por minuto y emitir pausas de 0,48 segundos entre las frases, las cuales han de expresarse con distinta entonación, la cual debe ser de carácter decreciente, mientras que su frecuencia de sonido debe oscilar entre los 34,5 Hz (hercios o ciclos por segundo) y los 12,2 Hz, lo cual genera un tono agradable, que no es ni demasiado grave ni excesivamente agudo. Asimismo, este trabajo muestra que características de la personalidad de quien se expresa, como son la seguridad en sí mismo y la confianza en las demás personas, influyen positivamente en su habla y en el atractivo de su voz.
Otra investigación, efectuada en la Universidad Estatal de Nueva York, en Albany, ha mostrado que la voz de una mujer se vuelve más seductora cuando está en su período más fértil del mes, es decir durante los días en que se halla en su etapa ovulatoria. Las hormonas sexuales femeninas (estrógenos y gestágenos) pueden alterar la laringe, produciendo modificaciones muy sutiles que los hombres son capaces de detectar . De ese modo, podrían encontrar a una mujer en su período fértil más atractiva que otra que no lo está, sin saber porqué les atrae más.