El tiempo se hizo chiquito hablando con él. A los cinco minutos se entregó sin pedírselo siquiera, y a partir de ahí la entrevista fue una charla de amigos. Un lujo inesperado, un gozo total y un privilegio. ¡Gracias, maestro!
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de INFORMACION.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.