La fabricación de persianas comenzó a desarrollarse en la localidad de Sax a principios del siglo XX. La confección de cortinas elaboradas con sarmiento fue el inicio de una actividad que ha alcanzado grandes cotas de desarrollo. Tras numerosas transformaciones, la industria se centró en el aluminio para la fabricación de las persianas, liderando durante décadas la dinamización económica local. La comercialización de nuevos productos para adaptarse a las necesidades del mercado ha sido uno de los factores que ha permitido que la industria muestre más fortaleza frente a la recesión, pese a estar ligada a la construcción. La alcaldesa de Sax, Ana Barceló, asegura que «es un sector que goza de una larga tradición, pero que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos gracias a la incorporación de la tecnología y a la innovación y, por supuesto, implantándose en los mercados exteriores». Según Barceló, en la localidad «la industria de las persianas es una de las que mejor está aguantando la crisis. Es la que más empleo ha creado y la que más lo mantiene».