La campaña vitivinícola empleará entre 2.500 y 3.000 trabajadores este año, una cifra similar a la de otros ejercicios. Las «duras» inpsecciones de Trabajo «sobre las que ya nos han advertido» hace que el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Alicante, Francisco Amorós, haga un llamamiento a los productores «para que las contrataciones que hagan sea de trabajadores que tengan toda la documentación en regla». Las campañas de este sector son unas de las más «vigiladas» por el departamento de trabajo para detectar si se produce economía irregular. Si en la época de bonanza económica la mano de obra la conformaban, fundamentalmente, inmigrantes, en la actual situación de crisis, los productores están recibiendo, igualmente, un número importante de solicitudes de trabajadores provinciales que se encuentran en situación de desempleo, muchos de los cuales puede que no perciban prestación alguna. Estas circunstancias hacen prever que en esta campaña no haya dificultades para completar las cuadrillas de recolección como en ejercicios anteriores.