ÚLTIMA HORA
ENTREVISA A Josep Vicent. Músico. Director de la World Orchestra of Jeunesses Musicales.

«Un auditorio es un revulsivo de la realidad cultural de la sociedad que lo crea»

De la entrevista anterior a ésta el maestro se ha cuajado, como músico y como persona. Conserva intacta la fuerza de la pasión pero se ha enriquecido con la armonía de la serenidad. Tal que en una perfecta sinfonía.

 17:57  
«Un auditorio es un revulsivo de la realidad cultural de la sociedad que lo crea»
«Un auditorio es un revulsivo de la realidad cultural de la sociedad que lo crea» David Revenga

por Ángeles Cáceres - Sostiene usted que para luchar contra la crisis económica el mundo tendría que funcionar como una orquesta, ¿por qué?

Porque cuando formas parte de un colectivo tienes que poner todos tus conocimientos al servicio de los demás: tocar bien en una orquesta no es tocar bien tú, es hacer que todos toquemos bien juntos. Es una metáfora perfecta: nos haría más ricos a todos trabajar por el bien colectivo.

- ¿De ahí su empeño en potenciar con la música la interculturalidad y la cultura de paz?

Yo dirijo una orquesta de músicos jóvenes de 50 países con los que comparto escenario desde el 2004, y pronto me di cuenta de que teníamos valores mucho más importantes que el hecho de tocar bien o mal una sinfonía. El futuro de una formación de músicos del mundo como la mía es dejar ver esa metáfora de convivencia, hablar de interculturalidad, implicarnos en las cuestiones que les preocupan a los jóvenes de hasta 28 años de todos esos países. Yo me empeñé el año pasado en activar esa idea, muchas instituciones me apoyan y en septiembre ponemos en pie un proyecto dándole una vuelta de tuerca a la idea: no vamos a ser la orquesta del mundo, sino el mundo en una orquesta.

- En principio suena bien.

Empezaremos en Asia con una gira de 30.000 kilómetros el próximo fin de año y nuestras giras van a estar llenas de otro contenido que no es musical: la música va a ser el medio y no el fin. Pensadores de cada sitio que visitemos vendrán a contarnos sus ideas; intentaremos servir de plataforma experimental porque somos todas esas culturas y lenguas, un espectro amplísimo de recursos económicos. Yo tengo chavales sin un duro y otros muy ricos, y conviven y comparten. La gente se emociona al acabar una sinfonía, pero se emociona más cuando los músicos se besan al acabar el concierto.

- ¿Usted cree posible, de verdad, una cultura de paz?

¿Y tú no crees que el mundo, por fin, está en un momento de cambio profundo? ¿A ti no te da la sensación de que las cosas han tocado techo? Yo antes ni me fijaba y ahora me avergüenzo de estar junto a una piscina en una mesa de teca, yo no era consciente hace medio año de que todo lo que tenemos en el primer mundo está jodiendo a dos terceras partes del mundo más. Ahora mismo yo soy alicantino, trabajo en el mundo y vivo en Altea, y se abre un auditorio nuevo, y pasan cosas, y en algunas yo tendré la oportunidad de implicar mi opinión. Y lo voy a hacer intentando influenciar hacia el camino que yo creo que es el adecuado a la sociedad en la que vivo, con la primera arma de la que dispongo, que es mi música y mi orquesta. Intentando dejar ver en los países a los que voy cuál es nuestra visión, tanto de los temas que les afectan a ellos, porque para eso estoy allí, como de los nuestros; tanto para aprender de ellos, como para que ellos aprendan de nosotros.

- Su agenda va cargadita: grabar con la Orquesta del Liceo de Barcelona óperas españolas, dirigir en Madrid la Orquesta Nacional, dirigir por España «El Retablo de Maese Pedro», dirigir conciertos en Montevideo, una gira por China…

Pero no me importa eso: me importa qué consigo con eso.

- ¿Y no teme que le zancadilleen? Porque de lo que usted está hablando se llama revolución.

Pues yo llevo haciéndolo ya unos años. Con esta orquesta ya he tocado para refugiados del Líbano en Chipre, y ya he puesto en pie el concierto que no se pudo hacer en España porque lo paró la guerra civil en el Grec, y ya he celebrado con Japón la paz en Asia, y ya hemos hecho conciertos por la paz para 30 embajadores en La Haya en la Ciudad de la Justicia… Yo intento desde hace tiempo implicarme y ahora quiero dedicar mi vida a eso. Por supuesto que va a haber zancadillas pero estoy convencido de que habrá más impulsos por otro lado: la cultura sólo tiene sentido en la paz, en la implicación real en las cosas.

- Hace pocas fechas ha habido un retroceso histórico en Honduras, ¿no se le ha pasado por la cabeza agarrar su orquesta e irse para allá?

Te prometo que si tuviera el dinero para irnos, ya estaba allí.

- Cuentan que con la orquesta lleva gastado mucho dinero personal, ¿es cierto?

No quisiera entrar en eso pero sí, me ha costado mucho dinero en los útimos años.

- ¿Por eso se metió en algo como el «Tienes talento» o como se llamara aquéllo de la tele?

Mira, hace tiempo yo hacía los conciertos de la 2 en TVE, y un día me llaman: Josep, hay un sitio para ti, se te va a respetar la opinión, no se te va a obligar a decir nada que no quieras y tú puedes influenciar hacia donde quieras. Entonces pensé: ¿y si consiguiera que la calidad se viera, que la gente escuchara la música de verdad? Y lo intenté, y casi lo consigo.

- Sí señor, doy fe: yo lo vi.

Eso no hubiera pasado nunca en una televisión privada como es Cuatro, y pasó: hubo un momento de cuatro millones y pico de audiencia escuchando una suite de Bach. Tienen una segunda lectura estos programas; por un lado la parte frívola, que es la que las cadenas hacen porque sacan la pasta, y por otro la gente que va a concursar, que no les contratan ni les pagan ni nada, pero necesitan que alguien les escuche. Yo gracias a Cuatro pude hacer proyectos de la World que de otra manera no hubiera sido posible. Porque yo me traje el proyecto de la Orquesta del Mundo a España pensando que aquí se vería la capacidad diplomática de esta formación pero, para mi sorpresa, mi proyecto es mucho más ambicioso que lo que las instituciones saben ver. He tenido que encontrar recursos para mantener la idea y no convertirme en una orquestita más, y ahora ya hay una implicación de gente de los medios con mi proyecto.

- Hábleme de su Premio UFI.

¡Eso es increíble, alucinante! Yo en las giras grabo los conciertos con dos micros así, y el año pasado grabamos La Consagración de la Primavera de Stravinsky; lo oigo y pienso: ¡joder, qué energía tiene esto! hay que hacerlo en disco. Lo llamamos Emoción en Directo porque es a la antigua: dos micrófonos, sin retoques, sin estudio, sin nada. Y aparecen los premios de la música, la gente empieza a votar, votan 70.000 personas y gana Live Emotions, ¡es surrealista!

- ¿Recuperará a Oscar Esplá?

Si algún día encuentro la manera de relacionarme más con Alicante de un modo profesional, que ahora mismo no lo tengo pero estoy seguro de que llegará, una de mis primeras ilusiones es poner a Oscar Esplá donde realmente se merece, porque no lo está.

- Veo a su mujer muy embarazada de nuevo, enhorabuena.

Maruzska no es mi mujer, es mucho más. Tú sabes que los hijos nos ubican, de repente empiezas a comprender de qué va la cosa; también eres mucho más frágil, hasta físicamente. Te hace más fuerte pero también como que te debilita; cuando nace tu primer niño, de repente descubres la vulnerabilidad. Este es el segundo, y su madre y yo estamos muy unidos porque ha sido todo muy espontáneo: ni siquiera hablamos de tener una relación estable, simplemente se produjo. Ella es cantante, estudió clásico y luego cantó mucho tiempo jazz y música popular; pero últimamente canta menos, está muy dedicada a la maternidad; nuestro hijo tiene dos años y medio y ahora viene otro más.

- ¿Tiene algo in mente para su tierra: Alicante, Altea…?

Para mi tierra, para esta luz yo lo quiero dar todo, ojalá se encuentren los puentes adecuados. Yo no quiero chuparle a mi tierra, quiero darle. Gracias a Dios no me falta trabajo pero siempre tuve la ilusión con Alicante, aunque he sido poco alicantinista, he querido ser más universal. Pero ahora estoy viendo un recurso profundo aquí que puede dar mucha luz en el futuro, también porque hay mucho por hacer. Esa revolución cultural se va a producir, estoy seguro. Y yo quiero ser parte de ella en la medida en que Alicante quiera.

- ¿Le cae más simpático a unos políticos que a otros?

Yo tengo amigos íntimos relacionados con unos partidos y otros y me gustan las cenas en esta mesa, hablando con pasión (y con compasión) de esos temas. Yo creo en las personas. Y a veces están en un partido o en otro por las circunstancias, sin coincidir del todo con la ideología. Yo soy un profesional de lo mío, y la cultura es más cara cuando desaparece y hay que ponerla otra vez en pie. Y es más cara a todos los niveles la no cultura que la cultura. Haya un gobierno más hacia un lado o más hacia otro la cultura tiene que seguir y yo quiero que la música siga, la música tiene que mantenerse al margen de la discusión política.

- ¿Y eso es posible?

He vivido momentos feos en esta última gira; llego después de estar en Canadá, tocamos en Bilbao que hay un gobierno, después en Madrid que hay otro, y vengo a Valencia y me para el concierto el Comité Electoral «porque iba a beneficiar a un partido». Desde esa perspectiva, la política es fea en relación con la música.

- ¿Sabe que le noto cambiado?

No me parezco en nada al hombre que entrevistaste hace cuatro años: he vivido mucho y muy intensamente, responsabilidades, viajes, cuestiones de salud, éxitos tremendos…

- Que no se le han subido a la cabeza; eso está bien, mire.

No, porque te das cuenta de que ayer no podías entrar al Mc Donald y hoy no te conoce nadie, así que… Creo que eso tiene un reflejo en la música que hago y en cómo vivo mi profesión; quizá es el momento ahora de hacerlo llegar, pero no tengo la fuerza de antes. Por eso ahora mi obsesión es poner la música al servicio de los demás para afectar positivamente a la sociedad.

- Se ha depurado, sí. Hasta en su entorno se nota el cambio.

Poco a poco he ido haciendo que cada árbol respire, ha sido un trabajo de chinos.

- Y ha conseguido casi un jardín zen: pura serenidad. Voy a alterársela. Se acaba de poner en marcha la Casa del Mediterráneo, ¿qué puede aportar ahí la música?

No conozco el proyecto pero la música es primero el lenguaje del alma, y luego el reflejo de las sociedades. Es una manera de reflejar el paso de la Historia, estudiarla es ver las diferentes culturas. Indiscutiblemente la música tiene que estar en la Casa del Mediterráneo.

- ¿Y qué opina de que por fin Alicante vaya a tener Auditorio, del que durante tantos años hemos estado huérfanos?

Pues mira, yo en muchos pueblos veo que ha primado el afán de inaugurar, de grandiosidad, el afán fallero, por encima de la necesidad social de un tipo de espacio u otro. Pero con Alicante digo: ¡aleluya, por fin! Me parece natural, obvio. Lo rarísimo es que no haya una institución estable ni de música, ni de danza… hombre, que somos una provincia con recursos, con industria. La música clásica ha evolucionado, la orquesta sinfónica también, y un auditorio nuevo ha de tener ambiciones de modernidad.

- ¿Cree que alguna vez en la provincia tendremos una Orquesta con letras mayores?

¡Ojalá! Y estoy seguro que sí.

- Hasta ahora, ninguno de los intentos ha funcionado.

Porque no se han hecho bien. A ver, una orquesta sinfónica no es una historia que se monta en media hora. Es una institución cultural que se ha de montar con mucha base, con suficientes recursos, con un plan de futuro y con un equipo potente, con experiencia. Y eso se hace paso a paso. No se puede hablar de fracaso de un intento de montar una orquesta sinfónica porque no se ha hecho nunca.

- Si se intentara, ¿se podría contar con Josep Vicent?

Conmigo Alicante puede contar siempre.

- ¿Por qué ha decaído el Festival de Música Contemporánea?

Me invitaron un par de veces a tocar, monté espectáculos y siempre vi que no era el festival de Alicante. No ha encontrado una relación con la ciudad, con su público; por desgracia, se programa desde Madrid. Cuando se ponga en pie ese nuevo Auditorio, debe tener la capacidad de exigir en Madrid un reajuste de las inversiones que se hacen para Alicante. Un auditorio no es sólo un espacio para hacer música, es un revulsivo de la realidad cultural de la sociedad en la que se crea.

- Se nos queda media entrevista fuera, no hay espacio. Última pregunta, ¿por qué las grandes orquestas tienen que estar dirigidas por extranjeros?

Eso son acciones políticas. Hay dos caminos: está el de construir desde lo pequeño, a nuestro tamaño, dentro de los recursos financieros que se tienen y sin burradas que no se pueden mantener. Tardas más, pero construyes tu realidad; para mí, eso es lo que vale. Lo que pasa es que a veces se opta por decir «mañana se abre cueste lo que cueste, traemos al mejor y salimos en toda la prensa del mundo». Como los reyes moros: això ho pague io. Para mí, eso no vale y sólo da impresión de pueblerinidad. Antes me daba vergüenza decirlo… pero ya llevo en esto veinte años.

  HEMEROTECA
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  INFORMACION |  LOCALIZACIÓN |  CLUB INFORMACION |  PROMOCIONES     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR PRENSA | CONTRATAR WEB  
INFORMACION.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de INFORMACION.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya